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El Ramadán de Barack Obama
Por: Juan Dufflar Amel
29 de agosto del 2009

 

Las buenas intenciones de buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y los musulmanes de todo el mundo basadas en intereses y respeto mutuos, expresadas por el presidente Barack Obama en su discurso en la Universidad de El Cairo, matizado con citas del sagrado Corán, no han rebasado el marco de sus promesas de cambios en la política exterior de su país.

El carácter imperialista del gobierno norteamericano y sus intereses geopolíticos y hegemónicos le impiden hacerlas realidad y aprovechar la oportunidad brindada por el Ramadán islámico, el primero en su administración demócrata, para ir más allá del video-mensaje dirigido por la Casa Blanca a la comunidad musulmana.

Desde el 22 de agosto al 21 del septiembre próximo, más de mil 200 millones de musulmanes en todo el mundo celebran la festividad del sagrado mes del Ramadán, uno de los cinco pilares de la religión islámica, dedicado al ayuno, la oración, la dádiva, la abstinencia sexual, la paz, la fraternidad, al amor y a la unión familiar.

Sin embargo, a los fieles de esta confesión en Palestina, Afganistán, Iraq y Paquistán no les estará permitido ejercer a plenitud los nobles y pacíficos preceptos establecidos en el noveno mes del calendario musulmán, que conmemora el momento en que hace más de mil 400 años las palabras de El Corán, libro sagrado del Islam, le fueron reveladas al profeta Mahoma.

Desde hace sesenta años los palestinos sufren la usurpación y colonización de sus legítimos territorios, el exterminio sistemático de su población civil y el asesinato selectivo de sus dirigentes por parte del estado sionista de Israel, con el apoyo de EE.U.U.

Afganistán e Iraq, dos naciones de mayoritaria religión islámica, viven los horrores de guerras imperialistas mientras permanecen ocupadas por cientos de miles de soldados extranjeros, que enajenan su libertad, independencia y soberanía y han devastado su vida política, económica y social, además de su milenaria cultura y tradiciones, patrimonios de la humanidad.

Por la extensión de las acciones armadas contra la insurgencia taliban a sus zonas fronterizas, Paquistán está sometido también a la extrema violencia de los combates e indiscriminados bombardeos de la aviación norteamericana, causantes de la muerte de centenares de indefensos civiles.

Tanto en Kabul como en Bagdad, el inicio del Ramadán ha estado preludiado por una oleada de ataques y atentados con coches bomba, que causaron un gran número de victimas mortales y de heridos, y patentizan la incapacidad de ambos gobiernos, al servicio de Washington, de garantizar la seguridad ciudadana.

La nueva estrategia del presidente Obama,basada en aumentar los contingentes norteamericanos en Afganistán con tropas trasladadas desde Iraq, no ha dado resultado y la pérdida de vidas de soldados norteamericanos, cercanas a las 800 desde el inicio de la contienda, continúan en progresivo aumento.

Con la muerte de casi 100 de sus efectivos durante los meses de agosto y julio pasado resultaron dos de los más sangrientos para Estados Unidos y exacerbaron las críticas de sus ciudadanos al mantenimiento de un conflicto sin perspectivas de solución y considerado por The New York Times “el Vietnam de Obama”.

El reciente atentado dinamitero en Bagdad, que segó la vida de más de 100 ciudadanos iraquíes y produjo heridas o otros 650, tan pronto las fuerzas de EE.UU. se replegaron de la zona de mayor seguridad que ocupaban, dan la medida del caos de la extrema violencia reinante en la nación árabe, donde ya suman más de 5 mil las bajas estadounidenses desde el inicio de la guerra.

El Ramadán dura 30 días y concluye con tres días de fiesta familiar conocida por el Aid Al Fitr, pero en millones de hogares de fieles musulmanes su celebración se verá ensombrecida por la muerte, el dolor y el luto.

Durante este mes se dice que las puertas del cielo están abiertas y las del infierno cerradas, pero mientras EE.UU. prosiga la escalada de la guerra y la ilegal ocupación militar de esas naciones de religión islámica, las del averno también permanecerán abiertas.

 
 
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