Leía ayer que entre las razones por las cuales se confirió a Barack Obama el Premio Nobel de la Paz, está su contribución al proceso de paz entre israelíes y palestinos.
Me llama significativamente la atención este argumento por cuanto el citado proceso está estancado allí donde mismo lo dejó la administración anterior en la Casa Blanca, y de la posible solución actual —al menos que yo haya leído— lo más que ha dicho Obama es calificar de "intolerable" la situación de los refugiados palestinos, pero hasta hoy no ha apoyado su derecho al retorno a la tierra que los vio nacer.
Casi simultáneamente con el Nobel a Barack Obama, el enviado especial de Washington a esa región, George Mitchell, reconoció como poco probable que las conversaciones actuales concluyan con acuerdo alguno.
En ese contexto, uno de los personajes de la ultraderecha israelí, el ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman dijo que no cree que exista una solución al conflicto israelí-palestino y agregó que la gente debería "aprender a vivir con eso".
Para que no exista duda alguna en cuanto al modo de pensar y actuar de la dirección israelí, Lieberman afirmó en una entrevista radial que aquellos que piensan que Israel y los palestinos pueden llegar a un acuerdo "...no entienden la realidad y están sembrando ilusiones".
"Tenemos que ser realistas, no podremos llegar a un acuerdo sobre asuntos centrales y emotivos como Jerusalén o el derecho de retorno de los refugiados", señaló. Y dijo que es muy importante convencer de esto a Estados Unidos y Europa.
Otro tema no resuelto, a pesar de que el gobierno de Obama ha presionado a Israel, es el que tiene que ver con que Tel Aviv congele la construcción de asentamientos en territorios ocupados, una condición central de los palestinos para reiniciar los diálogos.
Como se aprecia —y dice el canciller israelí— el final del túnel está aún sin ver, y los argumentos que pudieran justificar el esfuerzo estadounidense para encontrar la paz en la zona, sólo podrían tener razón a partir de que ese camino se haga transitable y aparezca la luz de la esperanza.
Fuente: www.cadenahabana.cu