Sitio FDLP
La Web
 
 
 
DECLARACIONES

 

Aniversario 66 de la Gran Nakba Nacional
 

· En el 66 Aniversario de la Gran Nakba (Catástrofe) Nacional Palestina, el mundo es testigo del modo en que la entidad sionista transita hacia “Un Estado Teocrático” basada en fundamentos “teológicos” condicionados por la colonización colonialista.

· “La Legalización del carácter judío del Estado” en el Knesset (Parlamento) israelí excluye a la quinta parte de la población, los palestinos originarios que viven detrás la Línea Verde, y de ese modo la entidad israelí pasa de la discriminación racial al desarraigo y la creación decantones…

· Los derechos inalienables del pueblo palestino a la autodeterminación, al establecimiento del estado propio y al retorno triunfarán, y la ocupación está destinada a la desaparición

· ¡NO a la continuación de las negociaciones sin el referente de las Resoluciones de la Legalidad Internacional y el cese total de la colonización!

Un vocero del Frente Democrático para la Liberación de Palestina dio a conocer la siguiente declaración:
La esencia de la causa palestina radica en la tierra y el pueblo de la tierra desde hace miles de años, y en caso de pasar por alto cualquiera de esos componentes de la fórmula, la causa palestina se iría a bolina…

Declarar “el carácter judío del Estado de Israel”, un objetivo que tratan de “legalizar” Netanyahu y su gobierno racista, y las exigencias a la Dirección palestina para su reconocimiento, significa directamente la certificación del derecho de los judíos en Palestina, donde la quinta parte de la población del propio Estado de Israel está conformada por los palestinos, que resisten firmemente en sus aldeas y ciudades todas las medidas de la discriminación racial sistémica. Significa también anular “el derecho de los palestinos al retorno”, en virtud de la Resolución Internacional 194, a sus hogares y propiedades. A esto se añaden todas las usurpaciones colonialistas de la colonización en los territorios del 4 de Junio de 1967, porque admitir “el carácter judío del Estado de Israel” equivale a la admisión de la leyenda sionista de Al-Nakba y todo lo que sucedió a la misma...

En fin de cuentas, esto es precisamente lo que perseguía Israel en las inútiles negociaciones y el círculo vicioso a lo largo de 21 años, a partir de su propia visión de que la usurpación de la tierra requiere inevitablemente del factor tiempo, con miras a “crear nuevas realidades” mientras las negociaciones prosigan bajo la sombrilla de la unilateralidad norteamericana.

En el contexto de “el tema de la depuración racial” se produce el testimonio del Relator de la ONU en Palestina Richard Falk, quien acusó a Israel, en múltiples ocasiones, de poner en práctica políticas raciales colonialistas y depuración racial mediante la exclusión, al crear cantones y emprender medidas racistas sistemáticas que solo persiguen como objetivo la partida de los palestinos de su tierra histórica. Falk realizó una minuciosa descripción de las realidades in situ, las violaciones abiertas a las leyes y normas del Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU. Todo ello no bastaba a “los defensores de los derechos humanos” con su constante alboroto, y apenas el secretario de Estado, John Kerry, insinuó que ello se acerca más bien al Apartheid, tuvo que retractarse en menos de 24 horas de sus declaraciones, debido a la fuerza aplicada por los grupos de presión y los medios de difusión masiva, y se vio precisado a presentar disculpas asegurando que él mismo y en persona “ha estado al servicio de Israel por más de 30 años”. Es así que, en cuanto aPalestina, los encargados de tomar decisiones en la política norteamericana no parpadean al aplicar políticas de doble rasero.

La usurpación de la tierra y la construcción sobre la misma del “hecho consumado y la modificación de su entorno y morfología” no legitiman ningún derecho, ni por poco ni por mucho tiempo; ya que la tierra palestina es el centro y el eje de la historia y de las generaciones, y no hay ni habrá una fuerza sobre la faz de la tierra capaz de “borrar la memoria o disipar la conciencia” de las próximas generaciones. Por medio de las leyes de fuerza, el mundo se convertirá inevitablemente en un mundo desierto donde impere la Ley de la Selva, o de lo contrario se alzará la espada de la ley y de la justicia internacional, la espada de la persecución, el aislamiento, el rechazo y las sanciones contra “la ocupación y sus sicarios”, los que no titubean en cometer el genocidio diario, sistemático, la depuración racial “a plazos” continuos sin pausa, valiéndose de todos los medios disponibles a su alcance en el mundo de hoy, y esto ya tiene límites y no atemoriza a nadie.

Israel vive, a pesar de sus amenazas a nuestro pueblo y a sus derechos nacionales con lo peor, un estado de inseguridad, consciente del alto precio y de lo frustrante que resulta para sus planes que los palestinos se dirijan a la ONU para incorporarse a todos sus organismos e instituciones. Saben bien que tendrán que pagar un precio muy alto, ya que los palestinos demandan un referente determinado representado por las resoluciones de la ONU para así llegar a un arreglo equilibrado en el marco de competencias y bajo la supervisión de la ONU. Por tanto, sus amenazas solo causan risas, porque la decisión de dirigirse a la ONU, que debe cumplimentarse, los hará perder toda capacidad de movimiento, maniobra o engaño...y de ese modo se podrá medir cuán certeras y correctas son las decisiones que adopten los palestinos.

En el aniversario de Al-Nakba reiteramos la necesidad de cumplir con la ejecución de las decisiones adoptadas por el Consejo Central de la OLP en torno a las negociaciones, la división interna y la reforma democrática global. No habrá una continuación de las negociaciones sin el referente de las Resoluciones Internacionales y sin el cese total de la colonización y el establecimiento de una cronología de ejecución. Sin el Estado de Palestina sobre las fronteras del 4 de Junio de 1967, y su capital Jerusalén Este, en virtud y en cumplimiento del reconocimiento, por parte de la ONU, de Palestina como Estado Observador, aprobado el 29 de noviembre de 2012, y que condiciona las fronteras del Estado de Palestina a las del 4 de Junio de 1967 y Jerusalén Este como capital.

Reiteramos la necesidad de aplicar las resoluciones del Consejo Central Palestino, retomando los derechos y las decisiones del pueblo palestino, de unificar todos los esfuerzos encauzados en este sentido, cumplimentando el retorno efectivo a la ONU como único referente; y mediante la incorporación a sus instituciones y organizaciones y a todas sus convenciones… con vista a poner las cosas en su lugar... para que “Israel” se enfrente al atolladero de su legitimidad, un paso de avance... que será seguido por otros pasos que permitan borrar las secuelas y consecuencias que arrojó la Catástrofe Nacional Palestina a lo largo de 66 años… y enmendar la historia.

Oficina de Información Central
Frente Democrático para la Liberación de Palestina
15 de mayo del 2014

 

Share |
 
fdlpalestina[arroba]fdlpalestina.org
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP