1. Los Jefes de Estado o Gobierno del Movimiento No Alineado examinaron la grave situación continuada en el territorio ocupado de Palestina, incluido el Jerusalén Oriental. Analizaron los enfoques y estrategias que debe seguir el Movimiento en su conjunto para continuar apoyando firmemente al pueblo palestino y a su dirección, y para promover una revitalización del proceso de paz hacia el logro de una solución general, justa y de paz duradera y que el pueblo palestino ejercite su derecho inalienable a la autodeterminación en su Estado de Palestina independiente y soberano, que tenga como su capital el Jerusalén Oriental. En particular, los Jefes de Estado o Gobierno recordaron la Declaración sobre Palestina aprobada por el Comité sobre Palestina el 29 de mayo de 2006, en Putrajaya, Malasia, y el 18 de agosto de 2004 en Durban, Sudáfrica, en el contexto de la XIV Conferencia Ministerial, y reafirmaron su continua adhesión a los criterios y posiciones de principio expresadas en ésta.
2. Los Jefes de Estado o Gobierno lamentan profundamente que el pueblo palestino continúe sufriendo la prolongada y brutal ocupación militar israelí de su tierra desde 1967 y que se le continúe negando sus derechos humanos fundamentales, entre ellos, el derecho a la autodeterminación y el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus tierras. Los Jefes de Estado o Gobierno expresaron su gran preocupación por el trágico deterioro de la situación en el terreno a los niveles político, económico, social y humanitario en el Territorio Palestino Ocupado, incluido el Jerusalén Oriental, como consecuencia de las incesantes políticas y prácticas ilegales que lleva a cabo Israel, la Potencia ocupante, contra el pueblo palestino, incluidas las graves violaciones continuadas de los derechos humanos y los constantes informes de crímenes de guerra.
3. Los Jefes de Estado o Gobierno condenaron enérgicamente la ocupación israelí de las tierras palestinas y la incesante agresión de Israel, la Potencia ocupante, contra el pueblo palestino, la cual ha traído como consecuencia, entre otras cosas, la continua matanza y lesión de civiles palestinos por el uso excesivo e indiscriminado de la fuerza, ataques selectivos y ejecuciones extrajudiciales; la vasta destrucción de propiedades, infraestructura y terrenos agrícolas, y la detención y encarcelamiento de miles de palestinos. Asimismo, condenaron la imposición continua de medidas de castigo colectivo por parte de Israel contra el pueblo palestino, en particular, la imposición de severas restricciones al movimiento de personas y bienes mediante cierres y cientos de puntos de control, algunos de los cuales han sido convertidos ilegalmente en estructuras similares a los cruces de frontera permanentes en medio del Territorio Palestino Ocupado, lejos de la frontera creada en 1967 (Línea Verde), los cuales están cercenando físicamente las zonas norte, central y sur del Territorio Palestino Ocupado, socavando su integridad y contigüidad territoriales y destruyendo la economía de Palestina. Los Jefes de Estado o Gobierno demandaron que Israel, la Potencia ocupante, ponga fin de inmediato a todas esas violaciones del derecho internacional, incluidos el derecho humanitario internacional y el relativo a los derechos humanos.
4. Los Jefes de Estado o Gobierno condenaron además a Israel por la abducción y detención de Ministros del Gabinete Palestino elegido, Miembros del Consejo Legislativo, funcionarios del gobierno y otras personas elegidas y exigió su liberación inmediata e incondicional, así como de todos los detenidos palestinos que Israel mantiene prisioneros.
5. Los Jefes de Estado o Gobierno subrayaron, en particular, que además de esas graves violaciones cometidas por la Potencia ocupante, el peligro principal y medular para que se hagan realidad los derechos nacionales e inalienables del pueblo palestino y el logro de una solución de dos Estados continúa siendo la campaña ilegal y despiadada del colonialismo de los colonos y la construcción del Muro que Israel ejecuta en el Territorio Palestino Ocupado, inclusive en el Jerusalén Oriental ocupado. Reiteraron su profunda preocupación y enérgicas condenas respecto de las medidas de colonización intensiva de Israel, entre las que figuran sus continuas confiscaciones de grandes extensiones de tierra y la construcción y ampliación de los asentamientos, y condenaron las intenciones declaradas de Israel de poner en práctica el ilegal plan E 1 en Jerusalén Oriental y sus alrededores y anexarse ilegalmente el Valle del Jordán. Los Jefes de Estado o Gobierno reafirmaron las muchas resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad que condenan y demandan el cese de tales medidas ilegales impuestas por Israel, entre las que figuran las medidas tomadas por la Potencia ocupante para cambiar el estatus, el carácter y la composición demográfica de Jerusalén Oriental, las cuales son nulas e inválidas, y exigieron la completa puesta en práctica de esas resoluciones. En este sentido, los Jefes de Estado o Gobierno también exigieron la plena concordancia con las disposiciones pertinentes de la Opinión Consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia el 9 de julio de 2004, sobre las “Consecuencias legales de la construcción de un Muro en el Territorio Palestino Ocupado”.
6. Asimismo, los Jefes de Estado o Gobierno analizaron con mayor profundidad los graves acontecimientos relacionados con el tema fundamental de la construcción ilegal, por parte de Israel, la Potencia ocupante, de un Muro en el Territorio Palestino Ocupado, que abarca el Jerusalén Oriental y sus alrededores. Condenaron el flagrante desafío y el irrespeto de la Opinión Consultiva de la Corte y su continuada violación de la resolución de la Asamblea General ES- 10/15 del 20 de julio de 2004. Expresaron su gran preocupación por las graves violaciones del derecho internacional, incluida la Cuarta Convención de Ginebra, que Israel continúa cometiendo en este sentido, entre las que figuran, entre otras, la destrucción y confiscación de tierras y propiedades, las violaciones de la libertad de movimiento del pueblo palestino y de su derecho al trabajo, a la salud, a la educación y a un nivel de vida adecuado, y el desalojo de los civiles palestinos de sus hogares y tierras. Los Jefes de Estado o Gobierno hicieron hincapié en que la gran devastación física, económica y social que origina el Muro está dividiendo al Territorio Palestino Ocupado en cantones aislados y cercados que destruyen comunidades enteras y seccionan al Jerusalén Oriental Ocupado del resto del Territorio, y subrayaron con profunda consternación que, si no se detiene o se revierte la construcción de este Muro, será imposible lograr la solución de dos Estados al conflicto.
7. En consecuencia, los Jefes de Estado o Gobierno reiteraron su exigencia de que Israel, la Potencia ocupante, respete escrupulosamente sus obligaciones legales recogidas en la Opinión Consultiva y cumpla íntegramente la resolución ES- 10/15 y reiteraron su llamado a los Estados Miembros y a las Naciones Unidas para que cumplan con sus obligaciones en este sentido. Recordaron específicamente la decisión de la Corte : que Israel está en la obligación de poner fin a sus violaciones del derecho internacional, cesar la construcción del Muro que se construye en el Territorio Palestino Ocupado, que incluye al Jerusalén Oriental y a sus alrededores, desmantelar la estructura allí ubicada, revocar o hacer inefectivas todas las acciones legislativas y normativas relativas a éste y reparar todo el daño ocasionado por la construcción del Muro; que todos los Estados están en la obligación de no reconocer la situación ilegal que se deriva de la construcción del Muro y no prestar ayuda ni asistencia al mantenimiento de la situación creada por esa construcción, y que todos los Estados partes de la Cuarta Convención de Ginebra tienen la obligación adicional de garantizar que Israel cumpla con la Convención ; y que las Naciones Unidas, en particular la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, deben considerar qué otra medida se necesita para poner fin a la situación ilegal que trae como resultado la construcción del Muro y el régimen asociado, teniendo muy en cuenta la Opinión Consultiva.
8. Los Jefes de Estado o Gobierno reiteraron su firme convicción de que ese respeto y cumplimiento influiría positivamente en los esfuerzos en aras de una solución justa, pacífica y política al conflicto entre Israel y Palestina sobre la base de las normas y principios del derecho internacional. Sin embargo, por cuanto Israel, la Potencia ocupante, no cumple con sus obligaciones legales, los Jefes de Estado o Gobierno reiteraron el llamamiento para que se apliquen las siguientes medidas específicas dirigidas a poner fin a las violaciones que comete la Potencia ocupante en el Territorio Palestino Ocupado, incluido el Jerusalén Oriental.
a. En las Naciones Unidas, los Jefes de Estado o Gobierno exigieron que se tomen otras medidas, en consonancia con el párrafo operativo 5 de la resolución ES-10/15, y también exhortaron al Consejo de Seguridad para que cumpla con sus responsabilidades mediante la adopción de una resolución transparente y tome las medidas necesarias en este sentido. Los Jefes de Estado o Gobierno también exhortaron al Secretario General de las Naciones Unidas a que agilice la creación de un registro de daños causados por el Muro, de conformidad con la solicitud hecha por la Asamblea en la resolución antes mencionada, y que garantice que las posiciones de la Secretaría concuerden íntegramente con la Opinión Consultiva.
b. En relación con los Estados Miembros, los Jefes de Estado o Gobierno los exhortaron a que tomaran medidas, incluidas medidas legislativas, colectivas, regionales e individuales, para evitar que cualesquiera productos de los asentamientos ilegales israelíes entren en sus mercados, de manera consecuente con sus obligaciones en los tratados internacionales, de denegar la entrada a los colonos israelíes e imponer sanciones a las compañías y entidades que participaron en la construcción del Muro y otras actividades ilegales en el Territorio Palestino Ocupado, incluido el Jerusalén Oriental.
c. En relación con las Altas Partes Contratantes de la Cuarta Convención de Ginebra, los Jefes de Estado o Gobierno los exhortaron a adherirse al Artículo 1, común a las cuatro Convenciones de Ginebra, y a que tomaran medidas que garanticen el cumplimiento de Israel con la Convención. Reafirmaron en este sentido las obligaciones de las Altas Partes Contratantes en relación con las sanciones penales, las graves violaciones y las responsabilidades de las Altas Partes Contratantes. Igualmente, subrayaron la importancia de las soluciones jurídicas y solicitaron su aplicación a fin de evitar la impunidad de los crímenes de guerra cometidos en los Territorios Palestinos Ocupados, incluido el Jerusalén Oriental.