Sitio FDLP
La Web
 
 
 
ENTREVISTAS

 

El cambio es la única constante en la historia de la Humanidad. Los árabes, sin cambio global, quedarán fuera de la nueva Historia
Hawatmeh en dialogo con el canal satelital iraquí “Al-Taghier”, en el Programa “Frente Al-Cambio”
Por: Ismail Al-Janabi*
25 de noviembre del 2013
 

Ismail Al-Janabi: ¿Figura acaso la causa palestina entre aquellas a las que la comunidad internacional no pudo alcanzar una solución? No es secreto para nadie que la causa palestina perdió su prioridad en las agendas árabe e internacional desde el inicio de la “Primavera Árabe”, lo cual fue aprovechado por “Israel” para lograr una mayor judaización de Jerusalén y Al-Aqsa. ¿Acaso estamos ahora enfrentando “un caos destructor” planificado por Occidente para un nuevo reparto de la región con miras a un mayor control sobre la misma, y hacer que el Estado de Israel sea el único beneficiado, luego de que el Acuerdo Sykes–Picot perdió efecto y se volvió obsoleto… ¿Pudo Occidente tomar las riendas de esas revoluciones y desviarlas de su rumbo natural, y hacer estallar las virulentas luchas confesionales y sectarias entre los hijos de un mismo pueblo? ¿Acaso, desde el estallido de la “Primavera Árabe”, la causa palestina y Jerusalén dejaron de ocupar un lugar en la palestra árabe?

Son preguntas que hago a nuestro invitado, el gran luchador árabe, Secretario General del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, Nayef Hawatmeh. Bienvenido a nuestro programa “Frente Al Cambio”.

Hawatmeh: Muchas gracias por darme esta oportunidad para encontrarme con la opinión pública en Iraq, Jordania, Palestina, y otros países árabes, y con toda la audiencia de esta tribuna. Mis saludos a todos, y les digo que efectivamente las dificultades están allí y debemos buscarles soluciones.

Pregunta 1: A lo largo de seis décadas, la causa palestina atravesó etapas muy difíciles. Usted ha sido una de las locomotoras principales de la causa palestina, y hay quienes ven en usted al Filósofo de la causa palestina. ¿Cómo ve el futuro de la causa palestina en el marco de esa lucha, especialmente en medio de las llamadas revoluciones árabes?

Respuesta 1: En todo caso y bajo cualquier cambio, les digo a nuestro pueblo palestino y a nuestros pueblos árabes, así como a todos los pueblos amantes de la libertad y de la paz en el Medio Oriente; y a la opinión pública mundial; que ahora y luego de esas seis décadas de dificultades y problemas, se ha trazado un nuevo camino para la Revolución y el pueblo palestino, desde los albores de los años setenta (del siglo pasado) y sobre todo luego del revés de Junio 1967. Hemos presentado un nuevo Programa Nacional, a partir de la necesidad de hallar la solución nacional escalonada de la causa palestina. He tomado la iniciativa de proponerlo, bajo las banderas del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, de la Revolución Palestina y de las luchas del Movimiento Árabe de Liberación y del Progreso, e incluso antes de la Guerra de Octubre de 1973. Este programa triunfó, y fue aprobado por unanimidad, en el Consejo Nacional de la OLP. Es un programa alternativo, que enuncia: Estamos luchando en esta etapa por el derecho del pueblo a la autodeterminación.

En esto nuestra situación es la de todo pueblo del mundo que enfrenta la colonización, que está sometido al dominio colonial y colonizador. Es el derecho del pueblo palestino a un estado independiente, cuya capital es Jerusalén ocupada desde 1967, es el derecho de los refugiados a retornar a sus hogares en el marco de un arreglo político equilibrado en esta etapa y en virtud de las resoluciones de la legalidad Internacional y la Resolución 194. Esta solución que hemos propuesto fue admitida por unanimidad por el pueblo palestino. Por esto, digo que no se puede y no se podrá jamás pasar por alto al pueblo palestino y sus derechos nacionales. Ahora, recientemente, hemos arrebatado, el 29 de Noviembre de 2012, una resolución internacional que reconoce esos derechos, que fue respaldada por todos los estados del mundo, con la excepción -por supuesto- del estado más poderoso, Estados Unidos de América, junto a Israel. A partir de allí debemos construir sobre esa base, por lo que no se puede hacer caso omiso del pueblo palestino luego de los logros estratégicos tales como recuperar la personalidad, entidad e identidad nacional palestinas, tras haber sido sumidos en el olvido desde la gran catástrofe nacional de 1948. Ahora, no se pueden pasar por alto los derechos nacionales palestinos, pase lo que pase en el Medio Oriente, en la región árabe y en el mundo.

P2: Quiere decir que a lo largo de seis décadas, ese es el único logro alcanzado por Palestina... Por el lado contrario están presentes las divisiones dentro de la sociedad árabe, que “Israel” se empeñó en aprovechar para seguir adelante con la judaización de Al-Aqsa y Jerusalén. ¿En comparación con este período de tiempo vemos que la causa palestina está en un estado estacionario mientras “los israelíes” son los que avanzan a pasos agigantados?

R2: Nosotros y los pueblos árabes estamos cosechando los frutos amargos de los acontecimientos que tuvieron lugar en el escenario árabe como consecuencia del hecho de que la política traicionó al brazo armado de los ejércitos árabes, y en primer lugar los de Egipto, Siria, Jordania, Iraq y la Revolución Palestina que han tenido un desempeño extraordinario y creador. Luego de su hazaña militar, fueron traicionados a manos de las direcciones políticas que han sido siempre blanco de nuestras críticas, y en particular la actitud revisionista de Sadat, en busca de soluciones bilaterales lejos de un arreglo árabe global de todos los asuntos de la lucha árabe-israelí y palestino-israelí. Más tarde, las tres guerras arbitrarias del Golfo protagonizadas por Saddam, neutralizaron aquellas potencialidades árabes que conforman la retaguardia estratégica para los ejércitos árabes de la Línea del Frente, o sea los de Egipto, Siria, Jordania y Palestina, además de anular el rol que puede desempeñar la zona del Golfo. Todo ello derivó en una espiral de deterioro, divisiones y luchas ínter árabes, cuyos frutos cosechó Israel a costa nuestra.

P3: Vamos a retomar un término dicho por usted y es que las guerras del Golfo que dirigió Saddam Hussein son las que debilitaron la Causa Árabe. Sin embargo, Iraq estaba ante la disyuntiva de que Irán invadiese a Iraq y todo el Golfo, o que Iraq se convierta en una espina ante este desafío. No obstante, Iraq logró durante la guerra de los ocho años -que costó destrucción, muerte y recursos financieros- impedir que los iraníes controlen Iraq y la región del Golfo. Volvemos al estado de cosas después de 1990, ¿quizás hubo un error de dirección o un error revolucionario?, esto es lo que los días venideros nos dirán, pero aún así ¿en la agresión extranjera participaron países árabes que entraron en Iraq?

R3: En la Primera Guerra del Golfo, el Irán de Khomeini no podía traspasar militarmente las fronteras, ni siquiera pasar al territorio de Iraq ni al del Golfo. Ello no era posible porque el ejército que heredó Khomeini estaba destinado a ser desarticulado, al derrumbe total. Irán se vio inmerso en acciones de liquidaciones físicas y fusilamientos de los ex-generales del ejército imperial heredado. Sí se podía bien lograr arreglos por otros medios, medios políticos, que protegieran a Iraq y a toda la región. Ocurrió lo que ocurrió y las cosas terminaron con el retorno al archiconocido Acuerdo de Shat Al-Arab entre Iraq e Irán. Luego de todo esto, las cosas bien podrían haber tomado otro rumbo, sobre todo que los países del Golfo y los medios internacionales respaldaran a Bagdad para evitar la expansión del Khomeinismo fuera de las fronteras iraníes.

Aquí lo digo bien claro. Era posible que los que tomaron parte en la Primera Guerra del Golfo llegaran a entendimientos en relación con las cuestiones que surgieron posteriormente. Aquí lo digo una vez más, que la dirección Iraquí tenía que hacer mucho para rectificar el modo de gobernar y las políticas individuales de corte dictatorial y totalitaria, políticas que no dejaban espacio a la participación del pueblo iraquí y de los demás pueblos del Golfo. Estas palabras no las pronuncio aquí por primera vez, sino que las dije públicamente a lo largo del acontecer diario del Medio Oriente y las dije directamente a Saddam Hussein en más de un encuentro que tuvimos. Incluso Tarek Aziz estuvo con nosotros en uno de los grandes encuentros que tuvimos luego de la entrada de las tropas iraquíes en Kuwait. Lo había encontrado en una ocasión anterior y tuvimos una larga conversación. Quiero decir que se iban acumulando numerosos errores políticos; a lo que Ezzat Al-Duri, en un comunicado en ocasión del aniversario del ejército iraquí, hace pocas semanas, se refirió diciendo que “la dirección Iraquí se vio involucrada en una trampa”, y dijo también que “si no fuera por Arabia Saudita y el Golfo, Iraq no hubiera triunfado en la II Batalla de Qadesiah”, pero no dio más detalles sobre cómo cayó en la trampa ni quién la arrastró hasta ella…?!!.

Quiero con esto decir que hay errores políticos que deben ser investigados con precisión y puestos al descubierto ante el pueblo iraquí. Lamentablemente los que vinieron después echaron un manto de olvido sobre todo esto en lugar de abrir todos los expedientes ante los intelectuales y nacional demócratas, que anhelan un Iraq unificado, progresista y demócrata. No revisaron las políticas iraquíes antes y después de la invasión norteamericana, de modo que sigue el derramamiento de sangre hasta nuestros días. Esas revisiones deberían llevar a la unificación de las filas sobre nuevas bases y bajo un titular enorme: protagonistas, hijos del pueblo iraquí, de todas las confesiones y disciplinas; todos los que apoyan un estado iraquí cívico y democrático, deben unirse para salvarse de la espada del confesionalismo y trabajar por un Iraq nuevo y democrático en lugar de la destrucción y la sangre del reparto del poder en cuotas, confesionales y sectarias, y la pérdida del papel nacional, árabe y regional de Iraq.

P4: Ya que hemos salido del contexto de la causa palestina para hablar de la situación iraquí y usted nos honra con su presencia en un canal del apasionado Iraq, ¿Cuál es la posición que ocupa Iraq para usted, Sr. Nayef, y cómo ve el futuro político de Iraq y de la región en general?

R4: Muchos de los hijos de Iraq, y de sus luchadores dentro y fuera del país, conocen bien mi opinión sobre Iraq y el papel que puede desempeñar. Nosotros hablamos a partir del llamado nacional (en Siria mi gente, y en Bagdad la pasión) y así he pasado cinco años de mi vida en Iraq, en condiciones de clandestinidad en el Movimiento Nacionalista; que abarcaba todas las tendencias combativas nacionalistas. Conocí muy de cerca a Iraq y su pueblo (árabes y kurdos); historia, política y cultura. Fui prisionero en sus cárceles. En la última etapa del gobierno de Abdel-Karim Qassem se emitió en mi contra una condena de muerte, y luego más tarde contra los compañeros de lucha que encontré en las cárceles y en los escenarios de lucha. Por esto me causa gran dolor lo que pasa en Iraq y me seguirá causando dolor la situación que vive su pueblo. Por esto veo en Iraq el núcleo principal del Frente Este de la lucha árabe contra la ocupación israelí y para hallar solución a las cuestiones del conflicto árabe palestino–israelí, ya que la lucha no es solamente entre palestinos e israelíes, y prueba de ello es el bombardeo a la central nuclear iraquí, la guerra de 1967 y la ocupación por parte de Israel del Sinaí, los Altos del Golán, y los territorios palestinos en 1967. Digo que Iraq tiene un gran papel (ausente) al que debe aspirar. En estos momentos ni existe el nuevo proyecto democrático de renacimiento, y para que exista deben aliarse entre sí todas las corrientes, clases nacionales demócratas avanzadas y modernistas, para salvar al país del gobierno repartido entre grupos confesionales y levantar las aristas del nuevo Iraq democrático, para todos los hijos de Iraq, sobre las bases de la igualdad ciudadana, y no sobre la base étnica o la distribución del poder por cuotas, según la religión, la comunidad confesional o secta.

O sea que un Iraq nuevo requiere de la lógica crítica para sacar las lecciones y moralejas de todos los errores cometidos en aras de reasumir su papel de construir el Iraq de la democracia, de la justicia social, de la igualdad ciudadana, la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, el estado cívico, y recuperar su papel árabe, regional e internacional. El lugar de Iraq sigue vacío. Nadie representa su papel en las luchas de Medio Oriente, sobre todo en las del Golfo y de la causa palestina. Todo esto es muy posible, pero la condición sine qua non es la salvación del sistema del poder constituido por cuotas de carácter confesional, disciplinario o étnico… y hacia un Iraq nuevo democrático nacional progresivo que mira hacia delante.

P5: Retomando el tema de la causa palestina, hay quienes se preguntan: ¿Acaso es posible que termine este ciclo, este período, y que Palestina logre lo que soñaba y parecía disiparse? ¿Acaso podría resumirse todo este tiempo para que la causa palestina alcance unas condiciones mejores de las que posee en la actualidad?

R5: Esto fue posible y en más de una ocasión. Muestra de ello es la Guerra de Octubre de 1973. El desempeño militar árabe fue magnífico y extraordinario. Las fuerzas egipcias cruzaron rápidamente el Canal de Suez, destruyeron la línea defensiva Barlev y avanzaron 10-15 km. Al día siguiente se desató la lucha entre el Mando Militar y Sadat. El Mando Militar sugirió la necesidad de avanzar rápidamente hacia los pasos Mitla y Gidí **. Se desmorona el ejército israelí y se logra recuperar todo el Sinaí y la Franja de Gaza, o sea volver a la situación que había el 4 de Junio de 1967. Sin embargo Sadat libró una guerra con una profundidad de 10-15 km, lo cual condujo a posteriores caídas, en particular cuando se frenó el avance del ejército egipcio. Israel llamó a la reserva, unos 600 mil soldados, en las siguientes 48 horas del inicio de la guerra 200 mil más, el total del ejército, o sea 800 mil, ya estaban en los frentes de combate. Era posible eliminar las secuelas de la guerra de 1967 con los resultados de la guerra de 1973. Era posible la creación de un nuevo Frente Este árabe, inmediatamente tras la actitud revisionista de Sadat hacia una solución parcial bilateral, formando un frente integrado por Siria, Jordania, Iraq y la Revolución Palestina, sobre todo Iraq por lo que poseía de experiencias y recursos en la esfera militar. Pero esto tampoco ocurrió. Persistió la desarticulación y se deterioró la situación árabe de manera acelerada. Sadat fue por un arreglo bilateral, dejando que comenzara la presión sobre todos los países árabes, y sobre nosotros los palestinos. Así nos decían: “Árabes, han perdido la guerra”, cuando los árabes combatieron de forma excelente y se unieron en el terreno el arma de las armas y el arma del petróleo, por primera vez, en la historia del conflicto árabe-israelí. Pero el resultado fue la desilusión política.

P6: ¿Esta traición política provino de una parte determinada o de más de una parte?

R6: La traición política principal provino de parte de Sadat y debilitó las capacidades árabes. En 1979 se celebró la Cumbre Árabe en Bagdad, la Cumbre de la “solidaridad árabe”, en la cual se dedicaron recursos para fortalecer las potencialidades de Iraq, de los ejércitos sirio y jordano, y de la Revolución Palestina, luego de haber perdido los esfuerzos del pueblo y del ejército egipcios. Esas presiones fueron impulsadas por “Israel” y Estados Unidos y a manos de varios países árabes, lo que nos llevó a la Conferencia de Madrid bajo condiciones “israelíes” y un respaldo estadounidense, en una medida u otra, a esas condiciones. Así pues las cosas se han ido deteriorando paulatinamente, llevando a Arafat a romper el consenso del Consejo Nacional Palestino en torno a los seis puntos de las condiciones del Consejo aprobados unánimemente para negociar en “la Conferencia de Paz” en Madrid, con la participación de Washington. La delegación palestina encabezada por el Dr. Haidar Abdel-Shafi jugó un inestimable papel, pero Arafat le dio la espalda a las negociaciones de Washington y concertó las negociaciones secretas que dieron lugar a los Acuerdos de Oslo y todas sus secuelas hasta el momento.

Como saben, el FDLP dirigió la lucha desde la posición del enfrentamiento a los Acuerdos de Oslo. Hemos abogado por negociaciones de un nuevo tipo, basadas en las Resoluciones de la ONU y en el Derecho Internacional, y no sobre la base de pasos parciales. (Propongo para saber los hechos, los lugares y con nombres y apellidos consultar el libro de Hawatmeh “Oslo y la Otra Paz Equilibrada” y el libro “¿Más allá de Oslo...Palestina hacia dónde?”)

P7: La falta de voluntad política, frase repetida en referencia a la actitud de los políticos árabes, es la causa de los problemas árabes y es la que debilitó a nuestra causa mayor: la causa palestina... ¿Por qué no existe esa voluntad política si nosotros como árabes creemos en la misma causa?

R7: Efectivamente, la voluntad política, con sus diferentes formas, ha estado ausente como hemos señalado. He dado un ejemplo palpable, la Guerra de Octubre de la que hoy celebramos el cuarenta aniversario.

La voluntad política está ausente debido a la propia naturaleza de los regímenes árabes que requiere ser sometida al estudio y al análisis. Esos regímenes, en su gran mayoría, son de naturaleza conservadora derechista, que descansa sobre una alianza social, política y clasista formada por las fuerzas de la aristocracia, las fuerzas del feudalismo político en los países árabes y el capital, o sea la alianza del poder y el capital. Por tanto, todos esos gobiernos han estado bajo la agenda norteamericana durante la guerra fría, involucrados en la guerra contra las fuerzas del progreso, la democracia y la modernidad, dentro de cada uno de los países árabes. Por esto fuimos traicionados y desamparados por esos gobiernos que usted bien tilda de regímenes sin voluntad política, y esto es cierto, porque no construyeron una verdadera solidaridad árabe para movilizar a todas las potencialidades en los marcos y en las direcciones correctas dentro de cada país árabe, y en el sendero nacionalista con un proyecto unificado.

P8: La falta de voluntad política de los estadistas árabes se reflejó también en el caso palestino. Hoy día la causa palestina vive una gran vorágine. Existen divisiones y falta de visión clara. Cada cual quiere encaminar las cosas a su favor y acomodarlas a sus intereses, de modo que la causa se ha encerrado en el propio marco palestino. ¿Cuál es la causa de este litigio?

R8: A esta división se han achacado determinados alegatos, entre ellos que existen grandes diferencias políticas, y que existe la controversia entre dos grandes proyectos: el proyecto político que se basa en las negociaciones, y el otro proyecto, el de la resistencia.

Estamos con la resistencia y la política, porque todas las revoluciones del mundo combatieron y negociaron. Hay que combinar la lucha militar con la política, porque se combate por un objetivo político. No apoyamos negociaciones sin política aprobada por unanimidad nacional. La unanimidad nacional consiste en la autodeterminación, un estado independiente sobre las fronteras del 4 de Junio de 1967 con la ocupada Jerusalén como capital, el derecho de los refugiados a retornar a sus hogares. Este es el marco político y jurídico que hemos aprobado de forma colectiva y recibió el apoyo unánime de los países árabes y el mundo. Con este proyecto hemos ingresado en la ONU y hemos recibido los reconocimientos. Sin embargo, este proyecto fue quebrado por la política de ir a Oslo y demás pasos parciales adoptados a posteriori. La división actual se debe a dos razones fundamentales:

1- Han crecido ciertos intereses de algunos dirigentes dentro de Al-Fatah; intereses personales, materiales, financieros, morales y de caudillismo. Al mismo tiempo, han crecido intereses dentro de Hamas. Este factor aborta y desactiva el Programa Conjunto de Unidad Nacional, el programa del 4 de Mayo de 2011, y todos los entendimientos de la unanimidad nacional de febrero de 2013 en El Cairo.

2- Por otra parte y como saben, existen ejes árabes, del Medio Oriente e internacionales divididos. Una parte apoya a la Autoridad Nacional Palestina que administra Al-Fatah, entre ellos, los países donantes y otros países extranjeros. Otra parte apoya a Hamas, como Siria e Irán. El objetivo es sembrar la división entre nosotros ya que cada uno de esos países observa y vela por sus propios intereses y no toma en cuenta los intereses nacionales comunes, los intereses árabes comunes que nos unen y están representados por las decisiones de las cumbres árabes. No hay siquiera un país árabe que haya sido profundamente fiel a las decisiones de las cumbres árabes o al proyecto nacional palestino en torno al cual nos hemos unido por consenso, desde la cumbre de Rabat de 1974, aprobada por la ONU desde 1974. Por esto, una vez más debemos debatir primero la situación interna palestina, y en segundo lugar la situación árabe. Este es el caso de los iraquíes también. Primero deben discutir la situación interna en Iraq y luego la situación árabe, la situación nacional árabe en general para que cada parte pueda unir fuerzas que incidan positivamente sobre el decursar de las cosas.

P 9: ¿Este estado de cosas es lo que sirvió enormemente a Israel? ¿La plaga del divisionismo en el escenario árabe pasó al patio palestino?. ¿El hogar palestino padece y se aqueja de esas divisiones, mientras los israelíes están unidos en su agresividad contra los palestinos, y contra los árabes en general?

R 9: Sí es cierto. “Israel” pese a estar conformado por más de 100 raíces étnicas, de Polonia, Alemania, Rusia, Ucrania, EEUU, etc; está unido por un proyecto unificado, el de construir un gran estado israelí regional, un proyecto expansionista sionista colonialista basado en la judaización de los territorios palestinos y anexar todo lo que se pueda de la tierra palestina, aparte de los intentos de anexar territorios del Golán. Tenían además ambiciones en el Sinaí, y por consiguiente, los israelíes tienen su proyecto. A cambio, la división palestina es producto de intereses egoístas, sectarios, individuales caudillistas dentro de Al-Fatah y Hamas. En adición a todo ello están latentes las divisiones ínter-árabes y divisiones en el Medio Oriente, así como las divisiones a nivel mundial. Por tanto, el mayor ganador es Israel y el mayor perdedor son los derechos nacionales árabes y los derechos nacionales del pueblo palestino.

Nosotros, las fuerzas democráticas, hemos obligado a Al-Fatah y Hamas a acudir al diálogo global en cuatro ocasiones. Mediante el diálogo global hemos implementado un nuevo programa en 2005, luego en 2006 y más tarde en 2009 y el último en 2011 en El Cairo –luego del levantamiento popular de El Cairo- y después hemos modificado y desarrollado este último programa en febrero de 2013. ¿Por qué todos quedan sin efecto y no se materializan en la práctica? Por las dos razones que mencioné: Primera, los intereses particulares de dirigentes de Al-Fatah y Hamas; y segunda, por las divisiones a los niveles árabe y regional del Medio Oriente, que giran en torno a este o aquel eje.

P 10: Ya han pasado diez años desde que comenzamos a oír el término Hoja de Ruta. Lamentablemente, ¿no hemos encontrado Ruta que nos lleve a Palestina ni Hoja que la indique?

R 10: Se refiere a la Hoja de Ruta presentada en 2003. En aquel entonces se celebró una cumbre en Aqaba, Jordania, a la cual asistieron Bush Jr, el Rey Abdullah II, Abu Mazen y Sharon, con la premisa de arribar a un arreglo antes de Junio 2005. El cuarteto internacional (EE.UU, la Unión Europea, Rusia y Naciones Unidas) presentaron a su vez una Hoja de Ruta en la que se comprometen a la búsqueda de un arreglo político global sobre la base de las estipulaciones máximas de Junio 2005. Otra vez le digo que las promesas del Cuarteto Internacional, las promesas de EE.UU se han parcializado ¿Por qué? Porque, en primer lugar, está la desunión a nivel palestino, y en segundo lugar, la situación árabe sufrió mayor deterioro; y todo esto significa ganancias para Israel. Por tanto para vernos ante una Hoja de Ruta seria hemos dado un solo paso hacia la ONU, el 29 de Noviembre de 2012, y obtuvimos una resolución con el apoyo de la mayoría de 179 estados, entre ellos 3 miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Francia-Rusia-China) y un cuarto país miembro permanente (Gran Bretaña) se abstuvo, lo que está también a nuestro favor. Recibimos el apoyo de toda la Unión Europea, menos la República Checa. Es lamentable que la República Checa pretenda trasladar su sede diplomática desde Tel Aviv a Jerusalén antes de lograr un arreglo político.

Por eso digo de nuevo que para que sea posible alcanzar un resultado, hemos arrebatado esta resolución que, luego de 65 años de la resolución de la división de Palestina, reconoce, por primera vez, un estado palestino dentro de las fronteras del 4 de Junio de 1967 y con Jerusalén como capital, el derecho de los refugiados palestinos al retorno a sus hogares en virtud de la Resolución 194, y que la OLP represente a todos los palestinos porque el estado palestino solo representa a Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. He aquí una vez más que la Administración Norteamericana intervino para proseguir las negociaciones, sin tomar como referente dicha resolución aprobada tras 65 años y que constituye en sí un logro y un marco político y jurídico para fructíferas negociaciones. De este modo se retornó a las antiguas y vanas negociaciones (Las negociaciones del Lobo y el Cordero) que nos llevaron a lo largo de 20 años a ciclos viciosos. Y ahora un nuevo año, hasta mayo de 2014. Precisamente ayer, Livni, la que dirige el equipo de negociadores israelíes, declaró que 9 meses no son suficientes, preparando el terreno para otros 9 meses. Esto significa que debemos continuar la nueva política de incorporarnos de inmediato a las instituciones de la ONU con miras a internacionalizar los derechos palestinos. Ello dará lugar a grandes y positivos cambios en los medios de la opinión pública dentro de EE.UU, Europa y el mundo entero, y más aún, dentro de Israel, en aras de ir por negociaciones de nuevo tipo, negociaciones que se rigen por las resoluciones de la Legalidad Internacional y el patrocinio de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, en lugar del protagonismo unilateral de EE.UU durante 21 años y que pueda prolongarse por otros años más.

P 11: Lo extraño e inverosímil en todo esto es que EE.UU se pronuncie abiertamente como aliado estratégico de Israel en la región, al mismo tiempo que auspicia negociaciones de paz. ¿A qué paz se refiere EE.UU, una paz para Israel o una paz para los propios Estados Unidos?

R 11: EE.UU quiere paz para Israel y la Administración Norteamericana para sus formaciones políticas, tanto republicana como demócrata. Si tomamos en cuenta las posiciones de esos partidos, ambos son incondicionales de Israel. Esto no es secreto sino dicho en lenguaje claro y abiertamente. EE.UU proporciona anualmente a Israel ayuda por 3 mil millones de dólares, de ellos 2.5 mil millones en armas para preservar su superioridad militar sobre todos sus vecinos. Los árabes echaron por tierra este mito israelí cuando se unieron en la Guerra de Octubre de 1973 y pusieron al desnudo la supuesta superioridad cualitativa de Israel sobre todos sus vecinos. Sin embargo, la política árabe los traicionó como le dije con anterioridad. Por esto, digo que las negociaciones que se llevan a cabo en la actualidad no darán ningún resultado, y si algún resultado surgiera de ellas será a favor de “Israel” y los supremos intereses de EE.UU, pero nada a favor de Palestina y mucho menos a favor de los intereses árabes.

P 12: En su criterio ¿Quién entorpece las negociaciones de paz? ¿Es acaso Israel, EE.UU o la falta de una visión común de los árabes?

R 12: En principio la falta de un proyecto común unificado de los palestinos y de los árabes. De los ejemplos históricos que le mencioné, cuando los árabes se unieron entre sí, y los palestinos se unieron en torno a un proyecto conjunto escalonado unificado, los resultados fueron los logros de la Guerra de Octubre, y el resultado fue sentido también en la ONU, el 29 de noviembre de 2012. 179 estados a nuestro favor, y en contra solo Israel, EE.UU, República Checa y Canadá. Por tanto debemos seguir adelante en este sentido antes de ir a negociaciones obsoletas, o sea incorporarnos a las instituciones de la ONU; el Tribunal Penal Internacional, la Corte Internacional de Justicia y la IV Convención de Ginebra, que enuncia claramente que un estado ocupante no puede alterar la geografía ni la demografía de los territorios ocupados. Israel alteró e introdujo cambios y lo seguirá haciendo mientras los palestinos no se unan y no pongan en vigor los programas que acordaron entre todos: Nayef Hawatmeh, Mahmoud Abbas, Khaled Mashaal, Ramadan Shalah y los otros. Israel seguirá sus empeños mientras la solidaridad árabe esté ausente y el enfrentamiento entre los ejes árabes continúe; y siempre cuando esté neutralizado el papel nacionalista de Iraq hacia Palestina como consecuencia de las guerras del Golfo y la invasión norteamericana desde 2003 hasta nuestros días.

Si no reformamos nuestras condiciones mediante el proyecto de la democracia, la justicia social, la igualdad ciudadana, acabar con las divisiones, rectificar nuestras condiciones a los niveles palestino y árabe; el deterioro continuará sin cesar. Israel se expandirá más y más, la región se convertirá en una laguna norteamericana de petróleo a cambio de nada. Sin embargo, y en los tiempos de la guerra fría y cuando triunfó Vietnam en 1975, los norteamericanos fueron a los países del sudeste asiático y les advirtieron que perderían sus naciones si no se alineaban con los EE.UU en la guerra fría contra la Unión Soviética, China y Vietnam; y en sus propias naciones contra las fuerzas democráticas y progresistas. ¿Qué hicieron? Dijeron: Estaremos a su lado de forma incondicional y seguiremos la agenda norteamericana, pero a cambio del saber industrial y la industrialización de nuestros países. Ahora son los tigres industriales. Sin embargo, nuestros países árabes se sometieron a la agenda norteamericana a cambio de nada.

P13: Habló del proyecto nacionalista. Hay quienes dicen que los árabes perdieron su causa central, perdieron Palestina y con ello se perdieron ellos mismos, como resultado de la depauperación del proyecto nacional árabe. ¿Podría darnos una respuesta realista e imparcial?

R 13: En un lenguaje muy claro, el proyecto nacional árabe sigue siendo el proyecto de salvación de todos los árabes, desde el Océano hasta el Golfo. Este proyecto fue golpeado en su profundidad por las razones que mencioné en este diálogo, el de neutralizar el frente egipcio a manos de Sadat, la destrucción de Iraq a través de guerras regionales y a manos de la agresividad desde el exterior, donde las más destacadas son las guerras emprendidas por EE. UU y en primer lugar contra el propio Iraq. El proyecto nacional árabe requiere indispensablemente de fuerzas fundamentales, Egipto, Iraq, la Revolución Palestina, Arabia Saudita, los países del Maghreb Al-Arabí y del Golfo.

Por supuesto, sobre sus hombros recae el proyecto nacional árabe porque en un período determinado enarbolaron ese proyecto, y luego retrocedieron debido a las causas que mencioné, y en primer lugar la propia naturaleza de esos regímenes y su incapacidad de converger en el cauce del proyecto nacional árabe y responder a los intereses de los pueblos árabes de desarrollo sostenido, democracia, libertades y justicia social. El resultado es lo que vemos hoy día de revoluciones e intifadas millonarias sin dirección coalicionada organizada en cada país árabe. Son millones que reclaman “el pan, la dignidad, la libertad, la justicia social, la democracia, los derechos ciudadanos; y no la estructura étnica y confesional”.

P 14: Entonces usted quiere decir que el proyecto árabe es víctima de los regímenes árabes y que fue destruido por la presencia de regímenes policiales que cambiaron su naturaleza de un proyecto vivo e íntegro a un proyecto que solo responde a sus intereses. Ya es un proyecto que posiblemente se transformó en toda su esencia, e incluso los conceptos de la Nación y de la Patria, hasta perder su humanismo y carácter civilizado. La pregunta es: ¿Quién perdió a quién? ¿Ustedes como nacionalistas perdieron a su causa árabe o es que los gobiernos árabes son los que fallaron a ese proyecto nacionalista?

R 14: La responsabilidad del proyecto nacionalista la asumen las fuerzas fundamentales. El Mundo es un mundo de equilibrio. Las fuerzas mundanas no son un mundo de ausencia y tranquilidad nada más. Yo soy hijo del proyecto nacional árabe, y tú también lo eres.

Hemos luchado y brindado lo que brindamos. Llevo sobre mis hombros tres condenas árabes a muerte. Sin embargo, luchar es nuestra única opción, compaginando los intereses nacionales palestinos y los intereses nacionales árabes. El mundo es un mundo de pesas, correlación entre grandes fuerzas en plena contienda. Hay fuerzas preponderantes en el Medio Oriente, fuerzas de peso que pueden inclinar la balanza. Pero esas fuerzas o están desactivadas, o destruidas, o no hacen nada. Son fuerzas que volvieron sobre sí durante 40 años, desde los tiempos de Sadat hasta 2011. Egipto está ensimismado y apartado de sus roles protagónicos tanto a nivel interno, como a los niveles árabe y palestino. Lo mismo sucede con varios países árabes. No excluyo a nadie. Todos se han excluido de sus deberes. Hay países de peso en la región árabe. Están Egipto, Siria, Arabia Saudita, Iraq, Argelia, el Maghreb Lejano (Marruecos). Son países de peso, preponderancia e influencia. Hay países que asumen las mayores responsabilidades de la solidaridad con Palestina y con nuestra causa: son los países vecinos de Palestina y de la Revolución Palestina como Jordania, Siria, Líbano, Egipto, Iraq, Arabia Saudita con su profundidad estratégica árabe. Lamentablemente, todas esas capacidades están inutilizadas. El proyecto nacional iraquí, el proyecto nacional palestino, el proyecto nacional egipcio de renacimiento, o sea el del desarrollo, la justicia social, el progreso hacia la modernidad, entrar en la era de la revolución industrial; todo esto está desactivado. De los 22 países árabes, ninguno entró en la era de la revolución industrial, de los 57 países árabes e islámicos, solo Malasia logró figurar entre los tigres económicos.

P 15: Entonces lo que está pasando es a favor de Israel. Esto hizo que Israel sea la mayor fuerza militar en la región además de lo que se conoce hoy como revoluciones de la “Primavera Árabe”. ¿Ha logrado Israel su sueño?

R 15: Israel tiene un sueño mitológico, colonialista, sionista, colonizador que no se ha alcanzado por completo hasta el momento aunque haya logrado un gran espacio de ese sueño. Israel, que surgió en 1948, se levantó sobre el 77% del territorio palestino cuando la Resolución Internacional No. 181 de 1947 le cedía solo el 55% del territorio bajo el fideicomiso británico y el 45% para el pueblo palestino. Este último territorio de los palestinos contiene el 70% del total de las tierras cultivables, mientras la mayor parte del 55% para Israel estaba formado por el Desierto del Neguev para poder absorber la emigración posterior. Israel no se limitó al 55% que le correspondía, sino que ocupó el 77% luego de un año de aquella resolución, o sea en 1948, porque los ejércitos árabes combatieron por objetivos menores a la Resolución de la División de 1947. Esas son realidades históricas ya bien conocidas y documentadas por los archivos árabes, británicos y norteamericanos. Esto por una parte, pero por otra parte, en 1948 pudo haber sido establecido el Estado de Palestina. No obstante, y debido a la confabulación de los regímenes árabes, el recién creado “Israel” y el colonialismo británico, y más tarde el norteamericano para dividir el pueblo y la tierra, pudo Israel, y hasta 1991, repetir hasta la saciedad que Palestina ya es una cosa del pasado. Ahora es el Estado de Israel y los estados árabes. Los palestinos existieron en el pasado, y ahora son los árabes de Israel y de los países árabes.

Nosotros, la Revolución Palestina, hemos reconstruido la entidad y la identidad nacional palestina, hemos impuesto nuevamente los derechos nacionales palestinos, y ahora la Resolución Internacional del 29 de noviembre de 2012 constituye el trampolín, la plataforma política y jurídica para el Estado de Palestina y para los derechos nacionales palestinos a la autodeterminación y al retorno. Por esto, el sueño de Israel es incompleto. Y seguirá siendo incompleto, porque nuestro pueblo es el de 1948 y antes. Ahora poseemos la probada experiencia, y el pueblo está más consciente, pero la correlación de fuerzas sigue desequilibrada a favor de Israel, y la política norteamericana sigue parcializada a favor de Israel, mientras persistan las causas del atraso, y las divisiones árabes y palestinas.

P 16: Lo cierto es que los gobiernos piensan de modo muy diferente a lo que piensan los pueblos. De allí la sangre de los jóvenes libres que creen en las causas árabes como una, pero los políticos árabes dividen las cosas y las clasifican según sus intereses personales. Bien, vuelvo a una pregunta importante, respecto a lo que está pasando hoy día en Siria de un escenario muy peligroso. Usted es uno de los más destacados dirigentes palestinos en sus relaciones con Siria y su régimen, ¿cómo valora el panorama sirio?

R 16: He estado constantemente vinculado a Siria y así es. Tenemos en Siria 700 mil palestinos en los campamentos, cuya supervivencia debemos garantizar y evitar que se conviertan en víctimas de la guerra de destrucción de más de 32 meses... Sobre esa base he luchado siempre. Desde el primer momento he planteado que las opciones militares, las alternativas basadas en la violencia, no conducen a una solución. Las partes nacionales sirias deben sentarse a un diálogo sirio-sirio, abarcador y global, en que tomen parte todas las fuerzas sin monopolio ni exclusión. Deben acordar y aprobar un arreglo con la participación de todos en aras de reconstruir Siria como un país libre, independiente, íntegro, unificado, nacional demócrata. Han de reestructurar las cosas con toda la institucionalidad siria, porque Siria tiene territorios ocupados por Israel, y es un país vecino de la ocupada Palestina. Todos los árabes necesitan a Siria, y los palestinos también, y en primer lugar el propio pueblo sirio necesita a su país. Por esto y desde un principio, he llamado a poner fin a todas las soluciones militares, violentas y de seguridad, y sentarse a la mesa de las negociaciones inter-sirias. Ahora se involucraron factores regionales e internacionales, además de componentes árabes y foráneos. Se involucraron y se entremezclaron profundizando la crisis aún más. Por ello, llamo de nuevo a poner fin de inmediato a todas las soluciones militares violentas y a celebrar la Reunión de Ginebra II, sobre la base de los 6 puntos acordados en la Reunión de Ginebra I, en otros términos: sin condiciones previas para el alto al fuego, sin condiciones previas al inicio del diálogo y que acudan todas las partes a la mesa de negociaciones sin condicionamiento alguno. Hay 6 puntos acordados por consenso. Esos puntos reciben el apoyo unánime de Rusia, EE.UU, y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, encaminados a la formación de un gobierno coalicionado abarcador del gobierno sirio y de la oposición lejos de toda intervención extranjera, para llegar a un programa coalicionado con vistas a la redacción de una nueva constitución democrática, una nueva ley electoral democrática, una ley para los partidos y sindicatos que garantice la nueva diversidad democrática. Con todo esto, levantar la Siria de la participación nacional, del estado cívico democrático, el estado y la sociedad de la igualdad ciudadana, y la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.

En una sola palabra, digo: “El cambio es la única constante en la historia de la Humanidad. Los árabes, sin cambio global, quedarán fuera de la nueva Historia”.

 
Notas:
* La entrevista fue realizada en Amman el 29 de octubre de 2013.
** El Paso de Mitla es un paso sinuoso de 32 km de longitud en la península del Sinaí de Egipto, situado entre las cordilleras del norte y del sur y a unos 50 km al este de Suez. Es famoso por ser el centro de grandes batallas entre los ejércitos de Egipto e “Israel” durante las guerras de 1956, 1967 y 1973. El Paso de Gidi es un paso de importancia estratégica en la península del Sinaí, es de 29 km de largo y cumpla la función, con el Paso de Mitla, de vincular el Canal de Suez y el Sinaí a través de las cadenas montañosas de la región.
 

Share |
 
fdlpalestina[arroba]fdlpalestina.org
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP