Sitio FDLP
La Web
 
 
 
ENTREVISTAS

 

Hawatmeh en diálogo abarcador: las transformaciones sociales internas de Israel
Hacia un mayor predominio de la hegemonía y la arrogancia racista y fascista
10 de agossto 2016
 

• Los cambiazos políticos de Netanyahu son golpes a las maquinaciones políticas implementadas entre él y algunos países árabes, de la región y del mundo, y llevaron a Libermann al Ministerio de Guerra.
• En las transformaciones sociales internas en Israel, cobra mayor fuerza la hegemonía y la arrogancia del "Complejo Colonialista".
• El envalentonamiento de las derechas racista y religiosa en "Israel", exacerba la tendencia fascista y racista...y la politización de la religión conduce a bruscos cambios en la comunidad de "las leyes institucionales" y civiles, a favor de legislaciones y fatwas (dictámenes religiosos) extremistas.


Prólogo:

Nuestro invitado en este diálogo es el gran líder palestino, el intelectual firme y filósofo de la Revolución Palestina, sobrenombre que le han dado sus compañeros en la dirección de la Revolución y de los sectores cultos en Palestina y en los países árabes, y su vanguardia fundadora. Su papel se destaca en las decisivas encrucijadas, por lo que este diálogo merece por título: "Nos urge ver en la práctica un movimiento de reforma política cultural global, que comience a partir de nuestras grandes instituciones", porque tenemos el derecho a soñar con alcanzar la plena independencia nacional, al igual que les pertenece a las venideras generaciones el derecho a soñar con un día en el que la política sea vista desde la perspectiva de la cultura, el conocimiento y el intelecto, y no desde el ángulo opuesto. Las futuras generaciones tienen derecho a percibir su identidad a partir de su capital intelectual, el cual es una importante riqueza humana, lejos de los maquillajes mediáticos y organizativos, y no solo a partir de quienes asumen y promueven los anhelos y derechos de sus pueblos y la creatividad individual y colectiva.

Filósofo de la Revolución y de la fuerza de la dialéctica, para que la Revolución esté prevenida de la holgazanería intelectual, de caer en la vida rutinaria de un statu quo de severa y cruel ocupación, y merecer, por consiguiente, el término de "atasco"; atasco subjetivo en todos los sentidos y significados, rutina inmóvil sin estímulos que pueda acondicionar para hacer frente a los desafíos, en lo geográfico y lo histórico, y a adaptarse a sus estereotipos en los holocaustos históricos, y la oscuridad de los desastres de sus pueblos.

No es de extrañar lo que vemos aquí y allá en la palestra árabe, en la crisis del pensamiento árabe, y su incapacidad frente a la embestida neocolonial en la región. Hawatmeh tildó los años cincuenta y sesenta del siglo pasado con el calificativo de "el despertar" y "los tiempos tormentosos". A muy temprana edad trazó los vínculos entre la liberación nacional y la plena independencia árabe con la modernidad, o sea el vínculo entre la democracia y la justicia social. Así, en la agenda de Hawatmeh siempre han estado presentes la libertad, la autodeterminación y la liberación del "neocolonialismo", basados en la estrecha vinculación entre la vida parlamentaria, el pluralismo y la sucesión pacífica en el poder, "la democracia", por una parte, y el desarrollo y la justicia social, por la otra. En otras palabras, el proyecto de justicia social, sin el cual las revoluciones independentistas retornarán a la tiranía y a la herencia del pasado.

Entre sus principales preocupaciones cotidianas, Hawatmeh concentra su atención contemplando el prolongado atasco histórico del intelecto árabe. Este intelecto que legó la mente perezosa, rutinaria y rumiante del pasado en nombre de lo heredado. Ahí, en esta historia que repiten a menudo nuestros "grandes" ancestros. Heredaron la holgazanería y la legaron. Los viles y villanos déspotas legaron la historia escrita por ellos, saturada de guerras fratricidas, donde la sangre y la muerte son palabras de orden en su diccionario, donde los tronos se erigen sobre los esqueletos de los muertos, se alimentan únicamente de sangre, donde los rasgos distintivos de nuestra historia son las divisiones y los ciclos de derramamiento de sangre árabe... Y todo en nombre del cielo...

Hoy en día, Palestina está ante una encrucijada, al igual que todos los árabes, luego de haberse quedado sin defensa, sin los factores de supervivencia y la capacidad de vencer las dificultades. Se comen entre sí y a sí mismos, y se refugian en el pasado cuando se congregan las bestias en su contra. No logran ni palpar ni concebir el presente y el futuro. Corrosión que hizo que la unidad, el destino común y sus instrumentos se desplomen. Están desorientados, de modo que no distinguen los puntos cardinales. Perdieron la brújula que apunta a la solidaridad y al levantamiento, se recrudecen el terrorismo, las divisiones y el extremismo de la exclusión religiosa (Takfir) y la profanación de la humanidad mediante los cementerios colectivos y la satisfacción de "la insaciable sed de venganza divina" en los tronos, en lugar de la seria resistencia y la autodefensa.

Quienes siguen atentamente sus diálogos y escritos en el plano palestino, pueden arribar a certeras conclusiones con relación a toda su trayectoria y vida, y los grandes retos que encaró, algunos dirigidos contra su propia vida, sobre todo luego de la derrota y la agresión de Junio de 1967, al rechazar la derrota y sus consecuencias materiales, y debido a sus ideas contrarias a los estereotipos y enlatados políticos, y contra la generalización del "carácter categórico cognoscitivo".

En este diálogo brinda su visión a sus interlocutores, con lenguaje sencillo, documentado y de rica metodología, para que el andén no sea la patria de los olvidados, cuando la tristeza árabe arraigada y permanente sean la pobreza, el analfabetismo y las guerras civiles, cuando el despojo, el destierro, las matanzas y los castigos colectivos son la suerte de Palestina... y para reafirmar una vez más que...Palestina triunfará....

Interlocutor: Joe Terzi – Gaza

P: Usted ha revelado los juegos de Netanyahu, jefe del gobierno racista extremista que empujó a Libermann a ocupar el puesto del Ministerio de Guerra y Agresión. ¿Cómo observa usted las transformaciones "sociales" del proyecto sionista en Cisjordania y Jerusalén Oriental, y demás territorios palestinos ocupados en 1967?

R: Para empezar, tomemos "El Primer Congreso Sionista", celebrado en la ciudad suiza de Basilea, como el punto de partida y ángulo de enfoque. En base al alegado mito de "la promesa divina" de Palestina, a "la promesa británica de Balfour" de 1917 con sus definiciones imperiales británicas de "donde nunca se pone el sol", como "un hogar nacional para los judíos en Palestina", y donde las bandas sionistas definieron sus límites "desde el Nilo hasta el Éufrates", tal como identificaron el techo máximo de sus ambiciones políticas y fundamentos ideológicos en su interpretación del acuerdo anglo-francés Sykes-Picot de 1916. En 1948 se produjo la Gran Nakba Árabe (Desastre Nacional), donde las bandas sionistas se apoderaron del 78% de la histórica tierra de Palestina. La agresión y la derrota del 5 de junio de 1967 profundizaron aún más la mítica leyenda sionista, al ocupar todo el territorio de la histórica Palestina, el Sinaí egipcio y la meseta siria del Golán. De ahí se dieron a la tarea de difundir el mito del "Ejército Invencible" y del pretendido mito "Desde el Nilo hasta el Éufrates", con la simbología reflejada en la bandera israelí de colores blancos y azules. Entre las dos fechas ocurrieron hechos como la Resolución 181 referida a la partición de Palestina en dos estados, uno judío con el 54% del territorio, y otro palestino árabe con el 46%, y dicha resolución fue vinculada al retorno de los refugiados palestinos a sus tierras y propiedades, mediante la Resolución 194, y se produjo también la Resolución 242 del Consejo de Seguridad sobre "la no anexión de tierras por la fuerza".

La Promesa de Balfour buscaba dos objetivos. Primero, poner fin a "la cuestión judía" como una cuestión europea; y segundo, crear un vínculo orgánico (cordón umbilical) entre el proyecto sionista y los proyectos imperiales y coloniales, y sus rapiñas europeas y norteamericanas, al crear una base colonial en la región, una base de avanzada en el corazón del mundo árabe, que impidiese el renacimiento y el progreso árabes y obstaculizase la idea de la unidad árabe, para que [dicho mundo árabe] se mantenga sumido en la división y el subdesarrollo, ligado y supeditado al centro imperial.

Tras la Guerra del 5 de junio de 1967, Israel declaró la anexión de la ocupada Jerusalén Oriental en el mismo año. En mayo pasado, el Premier de la coalición derechista y extremista anunció que: "Las Alturas sirias del Golán (ocupadas) no serán devueltas a Siria en ningún probable arreglo", lo cual indica a todas luces las intenciones oficiales de los planes del gobierno racista y extremista de Netanyahu.

En 1993 se firmaron los Acuerdos de Oslo entre un sector influyente en la OLP, apoyado por los regímenes árabes y la administración norteamericana. Luego de más de 20 años del inicio del llamado "Proceso de Paz en el Medio Oriente" –la Conferencia de Madrid, las negociaciones en el marco de la llamada "Solución de Dos Estados", contra la que hemos luchado desde los inicios de la Conferencia de Madrid, en 1991, al quebrar las resoluciones del Consejo Nacional Palestino de septiembre 1991—, se ha evidenciado la inviabilidad de esa solución, ya que la colonización a lo largo de más de 22 años de destructivas, inútiles y arbitrarias negociaciones permitieron que se absorbiera el territorio palestino ocupado en 1967, mientras la judaización de Jerusalén Oriental sigue adelante sin pausa ni reparo.

Las "leyes y legislaciones" que se decretaron y se decretan anulan esta idea desde sus raíces. Recientemente –y, por supuesto, no es lo último—, la ministra de "Justicia" Ayelet Shaked anunció la ley para anexar Cisjordania, o sea, someterla a las leyes israelíes, con el fin de legalizar la colonización en Cisjordania, mediante la aprobación de la "ley" como una orden militar a cumplir por el comandante de la región central del ejército israelí –en otras palabras, el responsable de la ocupación de Cisjordania—, y pasar por alto la llamada "Línea Verde" y las fronteras anteriores a 1967.

El diario israelí Maariv describió este hecho en su edición del 1/5/2016 como "una bomba política", la más grande desde la agresión y la ocupación de 1967, y que se enmarca en esta acumulación metódica protagonizada por personas similares a Shaked. Con anterioridad, la diputada Orit Strok, que vive en una colonia, y el diputado del Knesset por el Likud, Yariv Levin, presentaron un proyecto similar, pero Netanyahu frenó su votación por temor a las reacciones internacionales, y prosiguió los cambios prácticos en el terreno, con "hechos consumados".

Netanyahu rechazó abierta y oficialmente la iniciativa francesa, a sabiendas de las "resoluciones" tomadas por los gabinetes israelíes desde hace 23 años, o sea, desde el inicio de las negociaciones israelo-palestinas, bajo los auspicios unilaterales de los EE.UU, del alegado "Proceso de Paz". Y respecto a la colonización, Estados Unidos no ha hecho nada en absoluto pese a sus afirmaciones de que la actitud israelí "obstruye la paz".

Es esto precisamente lo que cuestionábamos y cuyos peligros advertíamos a los protagonistas de Oslo. Hacíamos nuestros llamados urgiéndolos a que abandonasen esas negociaciones, y que abandonasen las conversaciones inútiles y destructivas, así como "la coordinación de seguridad", y a que se adhiriesen a la estrategia nacional palestina como punto de partida en dirección a la internacionalización de la causa palestina y de los derechos nacionales palestinos. Esta es nuestra postura desde los inicios de la Conferencia de Madrid, en 1991.

En las transformaciones sociales internas en Israel, podemos ver con facilidad la autoridad y prepotencia del “complejo colonizador" dentro de la sociedad, a la vez que observamos el éxodo de los laicos de Jerusalén Oriental por su incapacidad para tolerar una realidad fanática, indicio de su ineficacia. Las transformaciones sociales en Israel apuntan a la “politización de la religión" y la promoción de sus leyendas, al igual que podemos ver lo que llamé los "golpes de estado" de Netanyahu. Golpe de estado contra la manipulación política entre él y los estados regionales, internacionales y árabes al formar un gobierno ampliado de coalición entre el Likud y el campo sionista (Hertzog); luego, golpes de estado contra Hertzog, para más tarde dar un giro para ponerse en contra de muchos "entendimientos" alcanzados con diferentes fuerzas. Esas prácticas son las que llevaron a Libermann a ocupar la cartera del ministerio de Guerra, habiendo sido originalmente director de su despacho cuando formó su primer gabinete. Es una competencia entre extremismo y ultra extremismo; o sea, no hay diferencia entre una cosa y la otra, como no la hay entre la lluvia y la lluvia. En nuestra opinión podemos ver, a principios de la temporada, lluvias ácidas que eliminan del cielo el carbono, la contaminación y los efectos de invernadero, del mismo modo que vemos lluvias de lodo como el cáncer. Esta es la colonización sobre "la tierra del Gran Israel", colonización que modifica el equilibrio demográfico, del mismo modo que cambia el equilibrio social dentro de Israel y lo lleva a posiciones cada vez más extremistas en un maratón diabólico. La prensa israelí reflejó en sus ediciones del 18-19 de mayo de 2016 un sentimiento de choque. El día 20 de mayo, Israel Today, un periódico próximo a Netanyahu, en un intento de disipar la desilusión y la irritación oficial árabe y los temores internos “israelíes" por haber nombrado como ministro de Guerra a Libermann, –que amenazó públicamente con un bombardeo nuclear contra la represa de Aswan, en Egipto—, alegando: "No hay problema, se acostumbrarán, aquellos que hoy ponen el grito en el cielo y ya habían gritado en el pasado cuando fue nombrado canciller".

No obstante, la realidad tiene sus significados y aspectos. Es que Netanyahu insiste en seguir adelante por el sendero de la derecha, del fascismo, del racismo y de la expansión y la violencia hasta el final. En su cráneo sólo caben la mentalidad colonial racista "israelí" en general, más arrogancia, más derramamiento de sangre, más crímenes, expansión, violencia. Los gobiernos árabes deben despertarse y salir de su letargo y de la división interárabe, del mismo modo que debemos poner fin a la destructiva división palestina.

A nivel palestino, las cosas están claras y decididas a nivel popular: no rendirse a los criminales de guerra y a los gamberros del fascismo y del racismo.

P: Desde su óptica y su análisis objetivo de lo que sucede en la tierra palestina, ¿acaso habrá una profundización de las divisiones dentro de la sociedad de la ocupación? ¿Hemos visto, a lo largo de las diferentes etapas de nuestra Revolución, el fin del ascenso de este estado colonialista despojador? Tras la última Conferencia de Herzliya, ¿cuáles serían las interrogantes sobre el futuro de este estado?

R: Luego de 68 años de la fundación del estado de Israel, el mundo vislumbra el fascismo en sus formas más oscurantistas y racistas, al igual que observa la desaparición de las ideas "sociales" que le dieron lugar, o sea "el sionismo político", y luego vienen las interrogantes sobre el “post sionismo" y las reevaluaciones de los “nuevos historiadores" que han sacudido la estructura de Israel desde los cimientos, las ideas de su fundación. Entre esas ideas hay aspectos que señalé con el estallido de la Revolución Palestina, y la imposibilidad de establecer "un Estado desde el Nilo hasta el Éufrates"; es mayor la imposibilidad de alcanzar la paz en "El Gran Israel", desde el río hasta el mar, sobre la totalidad de la geografía palestina.

Hoy vemos el florecimiento y fortalecimiento desmedido de la derecha racista y la extrema derecha religiosa en particular, a nivel de la opinión pública, y su penetración en las instituciones gubernamentales, además del recrudecimiento de la tendencia fascista y racista. Estos cambios se reflejan en el fuerte ascenso de la corriente de la extrema derecha religiosa, que está devorando los territorios palestinos ocupados en 1967, incluida Jerusalén Oriental. Al mismo tiempo, y a nivel interno, tiende a imponer nuevos cambiazos en el conjunto de "leyes institucionales" y cívicas, a favor de "leyes" religiosas tomadas de las leyendas ideológicas. Todo esto echa por tierra lo que ha propagado desde su fundación, y los alegatos de su vinculación orgánica, o sea, la relación entre el sionismo y la “democracia". Esas son las preguntas e interrogantes, "el futuro", en la reciente Conferencia de Herzliya (las declaraciones del Jefe Adjunto del Estado Mayor Yair Golán, del ex Primer Ministro, Ehud Barak y Moshé Yaalon, otro ex ministro de Guerra). Temores de las tesis extremistas adjudicadas a la religión judía, que pongan fin a los conceptos de "las prédicas sionistas" de la llamada "sociedad prometedora". El fascismo comenzó efectuando cambios globales en los cursos de enseñanza bajo la dirección de Naftali Bennett, ministro de Educación, en dirección a la formación de generaciones que se alimenten de leche envenenada, cuyo peligro repercutirá sobre la propia sociedad y destino de sus propios hijos.

Se plantea en sí nuevamente "el futuro de Israel", a través del rechazo y la evasión del servicio militar, el incremento de los índices de emigración, el deterioro del prestigio de "Israel" y de su influencia en el exterior, aparejado ello con una mayor tendencia internacional a combatir su fascismo, a la luz de las tesis de "la mitificación religiosa" y "el pueblo elegido" y "el nacionalismo religioso". Israel es consciente de los profundos cambios que están teniendo lugar fuera de sus muros y de la necesidad de someterse a las resoluciones internacionales. Tales evaluaciones son espontáneas, ya que se requiere constantemente de la reevaluación subjetiva y objetiva, sobre todo hacia adentro de la parte palestina, y luego a los "demás", teniendo en cuenta que la idea original de promoción es la de presentar al sionismo político como "movimiento de liberación nacional", basado en la mitificación religiosa explotada por la política sionista, en el afán de sus intentos de "afianzar la relación entre el pueblo y su tierra". (¡!)

Todo esto ocurre en medio de su transformación en "un Estado religioso judío" cuyas manifestaciones las encontramos en las fatwas (dictámenes religiosos) del Gran Rabino Ovadia Yosef y su hijo, el rabino Yitzhak Yosef, cuando justifican la presencia de los palestinos en su tierra, sólo para ser "la servidumbre de los judíos", y que se les prohíba al igual que a todos los extraños, "no judíos", vivir en estas tierras. Este rabino fue el primero en emitir un dictamen que legalizaba el asesinato de los jóvenes palestinos durante la Intifada, y otros rabinos siguieron sus pasos.

Estas fatwas parecen ser un escaparate para la opinión pública. Sin embargo, son interrogantes que provocan un espantoso pavor interno en "Israel" ante la suerte del propio proyecto de fundación a nivel interno, lo cual no tiene nada que ver con el supuesto respaldo a la idea humanitaria a nivel externo.

Si vemos con detenimiento los acontecimientos internacionales y el desenvolvimiento humanitario, vemos que los cambios internos, aunque débiles en estos momentos, no le signifiquen nada. Se está encaminando hacia la profundización de las divisiones internas como extrema derecha con sus planteamientos ideológicos. Pretende que sea un “Estado religioso" y por tanto todas las demás ideas son "bastardas y contaminadas". Tales temores llevaron a dirigentes civiles y militares dentro de "Israel" a "comparar las propias prácticas israelíes hacia los palestinos con las prácticas del holocausto nazi contra los judíos, en tiempos de la II Guerra Mundial". ¿No refleja esto acaso una profunda división en la estructura israelí? Y a ello se pueden agregar otros factores.

A mediados del pasado mes de mayo, el embajador de Venezuela ante el Consejo de Seguridad de la ONU pronunció un discurso, que apareció publicado en el diario Israel Today, donde señala: "Israel planea una solución que extermine a los palestinos, tal como ocurrió a los judíos en la II Guerra Mundial". ¿Cuál es la diferencia entonces entre la lectura del embajador venezolano y la del jefe del Estado Mayor, Yair Golán, al expresar textualmente: "En los últimos tiempos, Israel es testigo de fenómenos raciales, que traen a la mente lo vivido en Alemania en el período anterior al holocausto judío, en los años treinta y cuarenta del siglo pasado". Este planteamiento encontró el apoyo de Avi Gabay, ministro de Medio Ambiente.

En la misma fecha, el periódico Yediot publicó que el Secretario General de la ONU "acusa a Israel, en un informe que será publicado próximamente, de asesinar a treinta niños palestinos". Esta noticia coincidió con los juicios celebrados contra niños palestinos. El periódico Maariv, por su parte, señaló que "el informe incluirá fuertes críticas y valoraciones con respecto a las colonias, en un hecho sin precedentes, así como en relación con la demolición de viviendas palestinas y los castigos colectivos (Informe del Cuarteto Internacional presentado al Consejo de Seguridad el 1/7/2016), y descrito por Netanyahu como "farsa", apenas presentado, el mismo día. La cuestión, pues, para que todo funcione a nivel palestino, ha de ser el retorno a la estrategia nacional, comenzando con la internacionalización de la causa palestina, ya que la opinión pública mundial, los simpatizantes de la causa palestina y los derechos nacionales palestinos y lo justo de esa causa, esperan esta posición primero de los genuinos dueños de esa causa. Así es como tiene que ser para lograr mayor solidaridad mundial y comprensión respecto a nuestra causa, en contraposición a la política extremista, fascista y contraria a la paz en el mundo. Frente a las prácticas racistas y crímenes de lesa humanidad, los palestinos tienen la fuerza incomparable e insuperable del derecho, frente a la guerra de exterminio, el desarraigo y el genocidio, frente a los incentivos del odio y el rencor.

Luego de la Conferencia de París, un rabino de los colonos emitió una fatwa en la que llama a envenenar el agua de las aldeas y urbes palestinas, con el objetivo de obligar a su población a abandonar sus tierras, o matarlos, según publicó la prensa israelí. El día 20 de junio, el gobierno israelí aprobó un monto de cientos de millones de dólares para ejecutar proyectos de colonización en Cisjordania. Hablar de "paz y negociaciones" y "la solución de los dos estados" ha sido mercancía para el consumo público a cambio de ganar tiempo para proseguir la colonización y la judaización, poniendo en jaque al pueblo palestino, su existencia y sus derechos en su suelo patrio.

¿Acaso todo esto no debe impulsarnos a poner fin a la división? Diez años de vacas flacas, agotados en vano en la lucha por "el poder, el dinero y la influencia entre las dos partes de la división". ¿Acaso ello no debe ello llamarnos a poner fin a la división, y a poner coto a los crímenes contra nuestro pueblo, y enfrentar la colonización colonial que devora la tierra, desarraiga a la población, a la piedra y al árbol?

Poner en marcha todos esos aspectos debe partir de la posición nacional palestina colectiva, la cual, de reactivarla, hará posible alcanzar las demás posiciones internacionales favorables a nuestra causa y a aquellos que simpatizan con su justicia.

P: El gobierno extremista y racista, y su coalición en el poder, maniobra de forma abierta contra "la iniciativa árabe de paz". El Frente Democrático, en ocasiones anteriores, desenmascaró esas nuevas maniobras engañosas, hacia la normalización, y el papel protagónico de una de las partes de la división interárabe. ¿Cómo ven el futuro árabe a la luz de las actuales maniobras israelíes? ¿Encontrarán los nuevos guiones israelíes cabida en el mundo árabe, y podrán allanar su camino hacia nuevos mapas políticos?

R: Israel observa lo que acontece en el mundo árabe con gran satisfacción. Está bien claro, como la luz meridiana, que sus manos están metidas en toda la destrucción, la división y el fraccionamiento que ahí sucede. A nivel árabe oficial, hay quienes presionan a la Autoridad Nacional Palestina, urgiéndola a ofrecer nuevas concesiones que, en su criterio, quizás podrían disuadir a Israel de sus negativas y su rechazo a todo arreglo. No obstante, toda nueva concesión no podría significar nada, ya que no hay más posibilidades de concesiones, no hay a qué renunciar. Ante todo, Israel no quiere solución. Esgrime el pretexto de "su seguridad", que sólo puede alcanzarse tras concesiones que anulen la esencia de la causa palestina y la razón de los derechos nacionales palestinos. Algunos de los sectores árabes oficiales pretenden que la causa palestina sea parte de la división regional e interárabe. Por eso los guiones y las concesiones se relacionan con la tierra, la colonización y las colonias, las fuentes hidráulicas, los refugiados y Jerusalén Oriental, sin mencionar sus condiciones políticas como jugadores regionales a nivel árabe en general. La parte oficial palestina no tiene mercancía que ceder. Por tanto, la tendencia de Israel es dirigirse a la parte árabe oficial para obtener concesiones, enfocarse en los regímenes árabes.

Israel no ha tomado en serio el esfuerzo francés. Solo se aferra a las negociaciones directas con la parte palestina, sin techo ni cronograma, sin referente, pero sí continuando con los planes de colonización, negociaciones sin marco y sin límite de tiempo, como continuación de las destructivas e inútiles negociaciones de 22 años.

Las acciones internacionales y europeas, con todo su peso, no convencieron a Israel. Netanyahu sigue adelante con la maniobra de ofrecer "cheques sin fondo" a las partes árabes. Mientras tanto, las medidas para la judaización de Jerusalén Oriental vuelan en pedazos todos esos alegatos, más aún cuando Netanyahu no pierde oportunidad para repetir a los oídos del mundo entero que "Jerusalén es la capital eterna de Israel". Netanyahu no desafía solo a los palestinos, sino a todo el sistema oficial árabe y a todo el mundo que, a través del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU, emitió numerosas resoluciones que llaman a Israel a retirarse del suelo palestino, rechazan la colonización y las medidas de judaización en Jerusalén. Es que Israel está consciente de que el tema de Jerusalén ya no figura en las agendas árabes oficiales. Jerusalén es huérfana bajo la ocupación.

Europa Occidental anunció que juzgará a Israel por sus actos. Lo mismo anunció Estados Unidos de América. Nos preguntamos: ¿Acaso impondrán sanciones por la ocupación de la tierra palestina y las prácticas fascistas? No creemos que lo hagan, mientras la Autoridad Nacional Palestina se limita a denunciar y a seguir la coordinación de seguridad con Israel, y continúa adelante con su fracasado proyecto sectario de 22 años de negociaciones, yendo de fracaso en fracaso.

Netanyahu exige la "modernización" de la iniciativa árabe en la Cumbre de Beirut. Lo que se pretende es volverla patas arriba, o en otras palabras, dinamitarla por completo. Por ello, los regímenes árabes están ante una encrucijada: o bien la situación de hechos consumados que les impone Israel, o bien la búsqueda de otra opción relacionada con su papel y, por consiguiente, rechazar el sometimiento a la disyuntiva de Netanyahu.

Durante la Cumbre de Herzliya, Yaalon, el despedido ministro de Guerra, hablaba desde la tribuna refiriéndose a la iniciativa árabe, cuando Netanyahu lo llamó al celular y se oyó su mensaje de voz: "Cállese, porque la iniciativa árabe está en el congelador, hasta tanto se enfríe el discurso sobre la paz".

En ocasiones anteriores, Netanyahu anunció que no habrá retirada del ocupado Golán sirio, al tiempo que siguió el recurso de brindar cheques sin fondo a los regímenes árabes. Los círculos gobernantes árabes repiten hasta la saciedad, desde 2002, la consigna: "La paz es una alternativa estratégica insustituible", pese a que la paz, para lograrse, requiere de elementos de fuerza, y siempre que Israel sea la parte que rechaza la paz y sostenga una posición de fuerza, no habrá nada. No obstante, los señalamientos de Netanyahu de que "la iniciática árabe contiene elementos positivos"; es solo para aparentar un "cambio" positivo con relación a la iniciativa. Por supuesto todo terminó justo con la clausura de la Conferencia de París, y sus maniobras y malabares quedaron al descubierto.

La situación árabe no solo pone al desnudo al sistema árabe oficial, sino también las sistemáticas prácticas israelíes encaminadas hacia la “judaización del Estado", porque este paso es un anuncio oficial de su carácter racista, al llegar a un callejón sin salida, a un muro infranqueable. Rechaza la solución de los dos estados sobre las fronteras anteriores al 4 de junio (1967) y se opone al establecimiento de un solo estado. La solución de los dos estados implica el reconocimiento de la existencia del pueblo palestino, e igual pasaría en el caso de un solo estado caracterizado por la discriminación racial. No obstante, de no crearse el estado palestino, se incrementarán los índices de resistencia y se descubrirá su racismo y su extremismo.

Por pocos días, Netanyahu se montó en las alas de la paloma de la paz en una maniobra teatral abierta, ante una revuelta de reacciones árabes, más bien una tempestad en un vaso de agua: "la iniciativa árabe está en el congelador", y pronto se enfriará; ya que los gobiernos árabes tienen ante sí un sinnúmero de conflictos apremiantes , y la causa palestina (la causa central de los árabes) no ocupa entre esos conflictos un lugar a la cabeza, por tanto no hay ningún inconveniente en presumir de que se posee una disposición de llegar a un arreglo, pero no va a convencer a nadie.

Así pues, los guiones israelíes están presentes en la persecución de una mayor destrucción y fragmentación de las sociedades y capacidades árabes. Esto no viene de la nada, sino de la pérdida (por parte de los regímenes árabes) de toda su capacidad de defensa y del hecho de haber caído tan bajo en los eslabones de corrosión interna, hasta perder la brújula y la capacidad de distinguir el amigo del enemigo, siempre que no emprendan movimientos de reformas guiados por hombres de confianza, y basados en las certeras opciones políticas, culturales, sociales y de seguridad, en la reconstrucción del estado cívico, mediante la democracia vinculada a la justicia social, que allane el camino a la unidad, y rechace las tendencias tribales, confesionales y étnicas al abrazar el concepto sano y correcto del Estado Cívico Nacional Democrático, el estado de la igualdad ciudadana, la igualdad entre el hombre y la mujer, para que la sociedad rechace todo lo que podría deformar sus sentidos y sublimes objetivos. Ha de excluir la religión de la política, repudiar la politización de la religión, poner fin a las guerras de división, guerras civiles, confesionales y funcionales. Es esto lo que vivimos en muchos países árabes. Ha de rectificar y perfeccionar la historia árabe hacia un futuro científico y una sociedad de capacidades, en lugar de la herejía y el aferramiento al pasado a través del “Estado del califato", la exclusión religiosa y la profanación del hombre por el hombre y de todos los valores humanitarios. El pasado no ha pasado aún, y la rueda árabe del tiempo está detenida, siempre que rechacemos el presente y el futuro.

Debemos emprender este camino para salir del fuerte y crónico letargo del intelecto, para que la historia nos abra nuevamente sus puertas, en lugar de permanecer como rehenes de los sepulcros y del pasado, sumidos en una civilización donde solo triunfan los instintos, en lugar de estar preparados para hacerles frente a los desafíos.

P: Han abordado en numerosas ocasiones la experiencia de América Latina y le prestaron especial espacio en sus libros y análisis. ¿Cómo evalúan el revés de la nueva izquierda en América Latina?

R: No me gusta la palabra revés, porque el sistema árabe oficial la empleó para referirse a su vergonzosa derrota en 1967. Desde los ángulos de la lectura de los fenómenos políticos a partir de la visión cognoscitiva y material, puedo afirmar que la historia se mueve en un sentido espiral, pero ascendente.

La nueva izquierda democrática latinoamericana abrió su camino desde la década de los años 70 del siglo pasado. América Latina siempre fue considerada como "el patio trasero de Washington". Las grandes luchas acumuladas contribuyeron a su ascenso al poder mediante el principio de la sucesión democrática. Han tenido que enfrentar, desde los años 70, el liberalismo salvaje y los golpes de estado, militares, orquestados o vinculados a Washington, y enfrentar una malintencionada propaganda globalizada. Por tanto, la confrontación entre la nueva izquierda latinoamericana y Washington es una lucha entre la idea de la democracia pluralista, el socialismo y la justicia social, por una parte, y por la otra, la dependencia, la supeditación y la hegemonía, y el saqueo de las riquezas y recursos de esas naciones.

En mi libro, que acaba usted de mencionar, he abordado la experiencia revolucionaria latinoamericana basándome en los índices de la pobreza y una abundante serie de datos y comparaciones que me llevaron a aquellas conclusiones. La nueva izquierda latinoamericana apareció en diversas formas tras la prolongada y heroica resistencia cubana en la Isla de la Libertad a lo largo de medio siglo.

El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial hicieron todo lo que pudieron por sumir el continente en la más extrema pobreza, sin mencionar el papel desempeñado en este sentido por los grandes monopolios. He de señalar que esta izquierda surgió y se levantó tras la caída del modelo socialista soviético y de Europa oriental.

Quiero decir que este hecho es una prolongación de la lucha entre el socialismo y el capitalismo en su etapa salvaje. Es una lucha que seguirá presente dentro de la comunidad de sublimes valores políticos, en particular entre la igualdad y la justicia social, por una parte y, por la otra, los alegatos del capitalismo del "libre mercado".

En el terreno real, la izquierda latinoamericana frustró la propaganda política norteamericana, que plantea que no hay alternativa al capitalismo y su señorío ideológico. No existe otro camino, ya que el capitalismo es "el fin de la Historia" según Fukuyama, el reconocido profesor de ciencias políticas, quien se retractó posteriormente de su planteamiento.

La nueva izquierda latinoamericana brindó diferentes modelos, desde la combinación del socialismo con el capitalismo, entre "la igualdad, la justicia y la libertad", y mantuvo estrechos vínculos con los Estados Unidos de América y las instituciones financieras del sistema capitalista mundial. Las experiencias de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Uruguay se convirtieron en ejemplos y muestras de esa experiencia. El fallecido presidente Hugo Chávez brindó un modelo más fuerte de lo que propusieron Brasil, Argentina, Chile y Nicaragua al mostrar el interés por la fusión con la economía mundial, partiendo del precepto de que la verdadera democracia consiste en elevar el nivel de vida de amplios sectores del pueblo venezolano. Hugo Chávez recurrió a la nacionalización de las riquezas nacionales como base de la experiencia socialista y entró así en una confrontación frontal con EEUU. Igual hizo la izquierda peruana cuando nacionalizó las minas de cobre.

A lo largo del período de la Guerra Fría, Washington hizo lo posible y lo imposible para evitar la repetición de la experiencia cubana en otras naciones de América Latina. De ahí que la nueva izquierda democrática latinoamericana lograse su eficacia, implementando los cambios a nivel popular, a través del proceso democrático, sin olvidar el papel del gigante financiero y económico, la locomotora de la economía latinoamericana, Brasil, que cuenta con enormes economía y mercado.

La incorporación de Brasil a los BRICS, junto a Rusia, India, China y Sudáfrica motivó la ira de Washington, más aún cuando los BRICS ofrecieron su visión con respecto al Banco Asiático y al sistema financiero multipolar. BRICS es una agrupación económica gigante a nivel internacional. Brasil, a su vez, adoptó políticas económicas que golpean la hegemonía de EEUU y sacuden los cimientos de la dependencia económica y afectan a los monopolios norteamericanos y sus satélites y lacayos locales. Los desafíos de Chávez en Venezuela partieron desde el seno de la organización de productores de crudo, la OPEC. La presidenta Cristina Kirchner, de la izquierda peronista (centro izquierda), insultó las políticas de EEUU (desde las tribunas de la ONU) declarando su apoyo a los pueblos oprimidos, y en particular a los de Palestina e Iraq. Acusó a Washington de respaldar el terrorismo internacional y las organizaciones de Al-Qaeda. Se puede decir que los medios de prensa globalizados de EEUU son los que derrocaron a Kirchner, y son los que planean derrocar a Dilma Roussef, del Partido del Trabajo de Brasil, mediante los instrumentos locales dispuestos a hacer lo que sea.

Washington castigó al líder sindicalista Lula da Silva, inventando acusaciones de corrupción, pero infructuosamente.

Este líder obrero es un cóctel de larga y difícil historia de lucha. He palpado su sensibilidad personal al verlo derramar sus lágrimas. Sin embargo, fracasaron. Hoy siguen sus intentos contra Roussef, la luchadora contra las dictaduras brasileñas, que consagra todas sus energías en aras de la diversidad democrática y la justicia social.

Al mismo tiempo, Washington sigue sus maquinaciones y maniobras con la reacción venezolana para derrocar al presidente Maduro. ¿Acaso este es el fin de la historia?

La nueva izquierda latinoamericana es un movimiento de pueblos que ansían la justicia social y la diversidad democrática. Al mismo tiempo que surgen tales enfrentamientos, el capitalismo y el salvaje liberalismo norteamericano pierden terreno en el mundo. Es una lucha larga y se prolongará.

P: Volvamos al tema de la división interna palestina... ¿Acaso la devastación y la división palestina es una suerte echada e irremediable? ¿Y hasta cuándo...? ¿Cuál es su mensaje, en esta etapa de lucha, a los pueblos árabes y al pueblo palestino...?

R: Feliz fiesta de Eid Al-Fitr, y felicidades en esta ocasión a nuestro pueblo palestino resistente y firme... a los pueblos árabes y musulmanes... a los hombres libres del mundo...

Nuestro combatiente y firme pueblo palestino... firme en la patria y en todos los lugares... Si echamos un vistazo a los desaparecidos imperios de la antigüedad, que practicaron la esclavitud y la discriminación, vemos que desaparecieron, y que los alegatos de tener un poder por encima de los humanos, solo pretendían fiscalizar los derechos e impedir su organización en base a la igualdad y la justicia.

Hoy día sufren la ocupación, la discriminación racial, la colonización y el apartheid, los mismos términos que la historia desechó y arrojó al basurero.

Hoy, gracias a su firmeza y sacrificios, la leyenda y el mito quedan al desnudo para amplios sectores liberales del propio judaísmo sionista. Es más, se encamina hacia el fascismo, que se fortalece paulatinamente en las articulaciones del estado. Por otra parte, se recrudece el debate en torno a los peligros que emanan de los fenómenos racistas y fascistas, hasta el punto que el vice Jefe del Estado Mayor, Yair Golán, en un discurso oficial, advirtió: "Esos fenómenos nos recuerdan lo que estaba pasando en Alemania hace 70, 80 años", en referencia al surgimiento del nazismo. El 16/6/2016, en la Conferencia de Herzliya sobre la seguridad de Israel, el ex Premier israelí Ehud Barak y el ex ministro de Guerra, Moshe Yaalon , repitieron lo planteado por Yair Golán.

Estos son la verdadera leyenda tras el descubrimiento del engaño basado en la divulgación de que ¨Palestina es la Tierra Prometida¨; que, realmente, se había convertido en dos infiernos: uno, el de los que fueron engañados por los judíos sionistas... y el otro infierno, el de los que fueron esclavizados y colonizados de formas racistas y fascistas... de los que fueron desarraigados de su suelo patrio...

Una simple observación de las transformaciones racistas fascistas nos lleva a la conclusión de que todas sus victorias en las guerras contra los árabes no son más que el preludio de una derrota total, porque parten de conceptos raciales, ajenos a la moral y a la ética de la historia y a su evolución natural... la paradoja en este contexto es que son las propias autoridades de la ocupación las que fabrican y alimentan esas transformaciones dentro de la sociedad israelí, en lugar de frenarlas, o hallarles una solución, porque lo que están cometiendo sus gobiernos contra nuestro pueblo palestino es similar a lo que hicieron los nazis a los judíos. Esta realidad ya ha saltado a la vista de los pueblos europeos. Fue un momento aplazado desde la nefasta promesa de Balfour.

Digo a los pueblos árabes... La promesa de Balfour estaba presente en la agenda colonial británica luego de los acuerdos de Sykes–Picot. Y para que tenga lugar lo primero, lo segundo debería estar presente en el corazón de los árabes. Repito lo dicho por Rony Daniel (ex oficial de las fuerzas israelíes) en el Canal 2 de la Televisión israelí: "No veo futuro para mis hijos en Israel, porque las manifestaciones del fascismo son ciertas, y porque el estado se desliza en un declive en todos los terrenos".

Estos son los resultados de sus hazañas. Nuestro pueblo, bajo la odiosa ocupación fascista, los sufrimientos de nuestros heroicos presos, la sangre derramada por los mártires de las tierras ocupadas desde 1948 en el Día de la Tierra, en los campos del refugio y de la diáspora en Jordania, Líbano y Siria; en Jerusalén, Cisjordania y la sitiada Franja de Gaza sometida a crímenes de guerra. Allí tienen ante sus ojos la Franja de Gaza, que recuerda el Gueto de Varsovia, aunque no se parecen en algunos detalles.

Son ustedes quienes desenmascararán ante el mundo los fenómenos del racismo y de la violencia, quienes los arrancarán de raíz al derrotar la odiosa ocupación, al derrotar el fascismo que invade los territorios palestinos ocupados desde 1967, el fascismo basado en la discriminación racial en los territorios ocupados desde 1948. Este es el desarrollo natural de la idea colonialista fundadora, que desembocará sin lugar a dudas en ambos fenómenos a la vez: el fascismo y el racismo.

A los pueblos árabes y musulmanes digo, a un siglo de los acuerdos de Sykes –Picot: lo que amenaza a los árabes, a sus patrias, estados y pueblos, a su destino y al futuro de las venideras generaciones, depende de los destinos de "su causa central", Palestina. Su destino corre la misma suerte de peligros por los diabólicos guiones de división y fragmentaciones –pre-nacionales, anteriores a la formación del estado nacional– con miras a justificar la existencia y el liderazgo del "Estado judío" en la región. Esta es la esencia del conflicto árabe-israelí, y ya tenemos conocimiento, leemos, vemos y oímos comentarios e indicios directos, que comienzan con procesos declarados o secretos de normalización. El objetivo y el fin de todo renacimiento árabe se reduce a dos aspectos inseparables: primero, la modernidad tras alcanzar la plena independencia por medio de la liberación y eliminación de la dependencia; y segundo, restablecer la democracia y la justicia social.

Mi mensaje a los pueblos y a los estados árabes es lo que declaró Netanyahu recientemente en la reunión del Consejo de Ministros (12/6/2016), en respuesta a la iniciativa árabe de paz de 2002, y cito:

"No aprobaré jamás la iniciativa árabe de paz como base de las negociaciones entre Israel y los palestinos, y si los estados árabes conciben que deben modificar su contenido según exige Israel, entonces se podría hablar de esa iniciativa. Si nos vienen con esta iniciativa según su texto original de 2002, y nos dicen: la toman o la dejan, entonces optaremos por dejarla".

Netanyahu declaró (Haaretz, 13/6/2016) que "la parte positiva de la iniciativa es la disposición de los estados árabes de arribar a una paz y a una normalización con Israel. Es evidente que los elementos negativos son la demanda de la retirada a las líneas anteriores a 1967 y el intercambio de territorios, la retirada de la meseta del Golán, la solución del problema de los refugiados; y todo esto es totalmente inaceptable para nosotros".

En la sesión del "consejo de ministros del Likud" dijo que "la iniciativa fue presentada hace 13 años, y ya es como aguas pasadas que no mueven molino. Desde entonces han ocurrido muchos cambios en el Medio Oriente, y por tanto la iniciativa árabe debe estar abierta a las modificaciones, y no ser una iniciativa de dictado".

Esta declaración de Netanyahu, en el consejo de ministros del Likud, representa descaradas presiones sobre los estados árabes para arrancarles más destructivas y graves concesiones, dañinas a los derechos nacionales, tanto palestinos como árabes: la previa normalización, la renuncia a las fronteras anteriores al 4 de junio de 1967, la renuncia a Jerusalén Oriental, la renuncia a los derechos de los refugiados, la renuncia a la Meseta del Golán y a las aldeas libanesas de Shabaa.

Los pueblos y estados árabes, los partidos y sindicatos, los intelectuales y escritores, los canales satelitales y medios de difusión masiva; todos están llamados a denunciar y rechazar las condiciones de Netanyahu y del gobierno de la derecha y de la extrema derecha fascista. Todos están llamados a poner fin a las concesiones y al deterioro de la posición árabe, y a adherirse firme y responsablemente a las resoluciones de la legalidad internacional, y en primer lugar, la decisión de la ONU, de noviembre de 2012, donde se reconoce al Estado de Palestina como miembro observador, delimitadas sus fronteras por las líneas anteriores al 4 de junio de 1967, y su capital en Jerusalén Oriental, el retorno de los refugiados según la Resolución 194 y la declaración del Cuarteto Internacional, presentado el 1ro de julio de 2016 al Consejo de Seguridad de la ONU, incitando a Israel "a poner fin a la colonización en los territorios ocupados en 1967".

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) y los estados árabes están llamados a dirigirse a la ONU con un nuevo proyecto de resolución, "reconocer al Estado de Palestina como miembro pleno en la ONU y en la comunidad internacional, demandar la protección de la tierra y del pueblo palestinos y los territorios árabes ocupados, bajo los auspicios de la ONU".

Invito a la Autoridad Nacional Palestina a dejar de lado la política de inmovilidad, y pasar a una política nacional unificada para ejecutar las resoluciones del Consejo Central y del Comité Ejecutivo de la OLP, cesar la coordinación de seguridad con el ocupante, que practica la invasión colonizadora y la judaización de Jerusalén y Cisjordania, y a actuar en aras de levantar el bloqueo impuesto sobre la valiente Franja de Gaza.

Llamo a todos los destacamentos palestinos en la Franja de Gaza a formar un frente de resistencia para derrocar toda futura agresión contra la valiente Franja de Gaza, llamo a poner fin a la división, a establecer una dirección nacional unificada para unirse en torno a ella y apoyar la Intifada Juvenil y desarrollar una Intifada Popular Global.

La destructiva división no es una suerte echada, y ya ha pasado una década de premuras y penurias. Tenemos un eslabón central en la lucha nacional común que se impone en su actualidad tras el fracaso de "Doha II" donde Al-Fatah y Hamas fracasaron en llegar a acuerdos sobre la distribución de cuotas de poder y de exclusión de otras fuerzas. Se impone la necesidad de que todas las fuerzas políticas y sociales se unan para derrocarlo e imponer la ejecución de los acuerdos nacionales tomados por unanimidad. Esta postura es la única que nos capacita para enfrentar las medidas y maniobras contrarias del enemigo.

La división solo beneficia al enemigo, por esto la apoya y la emplea en sus planes. Es imprescindible recuperar la unidad nacional, restaurar la coalición política nacional con la participación de todas las fuerzas políticas y sociales, reconstruir la OLP, único y legítimo representante del pueblo palestino, sobre bases democráticas fundamentadas en la representación porcentual plena. Lo que se requiere es llevar esto a la práctica, frente a los intereses sectarios e individuales egoístas, de estrecho horizonte. Lo que se requiere es poner fin a este eslabón, el más peligroso, en la historia de las divisiones palestinas. Es imprescindible recuperar la conciencia nacional colectiva, sin dimensiones autoritarias ni sectarias, poner fin radical y estratégico a esta división, y acelerar la fecha de la reunión del provisional Alto Mando Palestino, en particular en el capítulo referente a la cita de los Secretarios Generales de los destacamentos palestinos y del Presidente del Consejo Nacional Palestino y los independientes, para administrar los asuntos palestinos, a partir de finalizar la división, y pasar por la democratización de las instituciones nacionales mediante el principio de la representación porcentual, expresado en la coalición de la OLP. La OLP y la ANP en Cisjordania y la Franja de Gaza no son feudos de tal o cual destacamento por un apoyo árabe, regional o internacional, o mediante los golpes de estado, políticos y militares sangrientos, cuyo eje central es la división del poder, del dinero y de la influencia sectaria e individual, la distribución de cuotas sectarias y regionales, entre fuerzas locales, ejes regionales, internacionales e israelíes expansionistas.

Desde vuestra tribuna saludo a nuestro pueblo firme y resistente.
¡Gloria eterna a los mártires!
¡Libertad a los prisioneros de la libertad!
¡Viva la Intifada de la Juventud Palestina!

 

Share |
 
fdlpalestina[arroba]fdlpalestina.org
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP