Sitio FDLP
La Web
 
 
 
ARTICULOS

 

¿Hay algo mejor que Oslo?
Por: Moatasem Hamadeh
1 de noviembre del 2012
 

La situación palestina está todavía a la espera de completar la reunión encabezada por Mahmoud Abbas el 15-16 de septiembre 2012 en la que se iba a decidir si se cancela o no el Acuerdo de Oslo, en una tensa situación influenciada por las manifestaciones en Cisjordania contra el alto costo de la vida y las medidas tomadas por el gobierno de Fayyad.

Indudablemente, los palestinos comprenden las dimensiones del Acuerdo y sus principales demandas. La más importante de las cuales es ser la base política para la existencia de la Autoridad Palestina en Ramallah con sus múltiples obligaciones respecto a la cooperación con las autoridades de la ocupación en el área de la seguridad, incluido el derecho de Tel Aviv a objetar las estructuras de los cuerpos de seguridad y sus armas, además del control de la movilidad en los territorios de la autoridad, el control sobre los cruces fronterizos, la imposición de aranceles sobre los productos palestinos y la supervisión de la economía palestina que se basa en subvenciones concedidas por países donantes, préstamos e impuestos.

Esta fue la esencia de los requerimientos del Acuerdo de Oslo cuyos textos y calendarios confirmaron en la práctica que no son vinculantes para Israel en la medida que sirven a sus intereses, lo cual hace que nos preguntemos sobre el tiempo límite para el fin de las negociaciones sobre la solución definitiva, cuya fecha de expiación se había establecido para mayo 1999, es decir, hace 13 años.

Abandonar Oslo significa abandonar una estrategia política basada en el principio de asociación no proporcional con la ocupación, dado que la Autoridad Palestina juega el papel del agente que maneja los asuntos cotidianos de alrededor de 3.5 millones de palestinos.

¿Acaso la dirección palestina tiene una alternativa al Acuerdo para liberarla de sus requerimientos políticos, económicos y de seguridad y liberar a los palestinos de los elites que tomaron el poder por la fuerza de este acuerdo?

Después de la reunión antes mencionada, el presidente Abbas envió dos señales afirmando su compromiso con el acuerdo. Pospuso su presentación para la membresía de Palestina en Naciones Unidas hasta después de las elecciones de Estados Unidos para no complicar al presidente Obama e hizo consultas con algunos asesores de la Casa Blanca para encontrar una salida a la crisis de las negociaciones y una forma de superar el rechazo de Netanyahu a congelar la construcción de asentamientos en Cisjordania.

Parece que el propósito de plantear la cuestión acerca del destino del acuerdo a la luz de la falta de alternativas inmediatas es desconcertar a sus oponentes para que la consigna predominante de la dirigencia palestina siga siendo “Nada fue posible sino Oslo”.

 

Share |
 
fdlpalestina[arroba]fdlpalestina.org
© Copyright 2003 Todos los Derechos Reservados por el FDLP