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Hawatmeh revela a la opinión pública el plan nacional para derrotar el “Enfoque de Trump”
11 de marzo 2020

Nayef Hawatmeh, secretario general del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, en entrevista con la Revista Al-Hourriah:

* ¿Cuál es el plan de ustedes para derrotar el “acuerdo del siglo”?

** Fuimos los primeros en advertir el peligro de este “acuerdo” y rechazamos el nombre de “acuerdo del siglo” porque se basó en dinamitar las resoluciones y leyes internacionales establecidas durante los siglos XX y XXI para resolver la cuestión palestina garantizando los elementales derechos legítimos de nuestro pueblo. Por esta razón exigimos que sea llamado por su verdadero nombre: “acuerdo de Trump-Netanyahu”, ya que es un proyecto conjunto entre el nuevo gobierno estadounidense, encabezado por el republicano Trump, y el gobierno de la coalición de extrema derecha israelí, encabezado por Netanyahu; además, en su proyecto de 181 páginas en inglés, que él llama el “enfoque de Trump”, él repite este nombre diez veces en cada página y no hace mención al “acuerdo del siglo”.

Nuestra lectura del “acuerdo” es que está basado en dinamitar leyes y resoluciones del derecho internacional y pretende perpetuar la ocupación, el asentamiento colonial y la injusticia que esta realidad produjo contra los derechos de nuestro pueblo, como solución permanente para la cuestión palestina, liquidando nuestros derechos legítimos, creando el Gran Israel, en cuyo corazón hay un grupo de guetos y bantustanes encerrados y rodeados de colonias en partes dispersas de Cisjordania, falsamente llamadas “Estado palestino”, vaciado de todo signo de soberanía y sometido en todas las esferas de la vida al completo control y dominio de la ocupación. Una solución basada en la discriminación racial, el fascismo, la humillación del pueblo palestino e insultando su dignidad nacional y personal, a cambio de unos pocos millones de dólares (o incluso miles de millones), un precio por la patria, la tierra, la libertad, la independencia y la dignidad nacional. Esto es todo contra lo cual nuestro pueblo combatió durante más de cien años, entregando cientos de miles de mártires y heridos, y sufriendo torturas y opresión, tiranía, hambre, frío, sed, desposesión y lágrimas. Y por lo tanto no está dispuesto a entrar en este acuerdo y ser parte de él porque es un acuerdo para liquidar la causa y los derechos de nuestro pueblo palestino y eliminar su presencia en la patria.

Si Balfour hizo su promesa al movimiento sionista de un hogar nacional judío en Palestina como una “tierra sin pueblo”, entonces Trump y Netanyahu se esmeran en transformar nuestro pueblo en un “pueblo sin tierra”. Tempranamente llamamos a no apostar por la “solución aceptable” que viene de este acuerdo y tempranamente llamamos a salir de la política de apuestas infructuosas: la política de apostar a Oslo después de más de un cuarto de siglo de negociaciones fallidas, que proveyeron todo para la ocupación y, fracaso tras fracaso, nuestro pueblo se vio afectado por desastres; la política de apostar por la reanudación de negociaciones bilaterales bajo el patrocinio exclusivo de EEUU, que fue declarado en quiebra por el excanciller estadounidense John Kerry en abril de 2016, después que Netanyahu se negara a cumplir los requisitos de las negociaciones, tal como fueron diseñados por EEUU, que exigían un congelamiento parcial, no total, de los asentamientos coloniales; la política de apostar al rol del Cuarteto (EEUU, Federación Rusa, Unión Europea y el secretario general de la ONU) en marzo de 2003, que entró en muerte clínica después que EEUU marginara, excluyera e interrumpiera cualquier rol del Cuarteto en el patrocinio del proceso político; y por último, pero no menos importante, la política de apostar a que la solución estará en manos de Trump y su acuerdo.

Y ahora, ¿qué nos ofrece Trump?

Nos ofrece una solución que, de hecho, no es una solución pacífica, sino más bien una declaración de guerra, lanzada por el gobierno de EEUU conjuntamente con la ocupación israelí contra nuestro pueblo y sus derechos. Una “solución” basada en borrar Jerusalén, borrar el derecho al retorno, legalizar los asentamientos coloniales, anexar el territorio, judaizarlo y aceptar a cambio una autoridad administrativa autónoma en partes de Cisjordania, sobre una geografía despedazada, separada por colonias, caminos de circunvalación, puestos militares, túneles y puentes, y que ha sido despojada de sus tierras fértiles y ricas en agua y de su soberanía palestina; la soberanía sobre la tierra, la seguridad y los cruces está en manos de la ocupación israelí, sus límites son trazados por la ocupación a su antojo, según el plan del “enfoque de Trump y Netanyahu”, totalmente sometido al poder de la ocupación, fascista y racista por excelencia. Gran cantidad de palestinos trabajan al servicio de la economía israelí, y bajo el dominio israelí, que borra su cultura e historia nacional palestina y en su lugar cultiva la rendición, la falacia, la sumisión, la subordinación, la fatal desesperación y la pérdida de esperanza en un futuro nacional palestino. Es decir, en Cisjordania tienen una situación mucho peor que la de nuestro pueblo en los territorios ocupados en 1948, donde al menos cuentan con ciudadanía israelí, con derecho a la ciudadanía, aunque es una ciudadanía distorsionada, sometida a la discriminación racial (la ley de nacionalidad y el derecho a la autodeterminación es sólo para los judíos). Lo que tenemos en Cisjordania es mucho menos que eso. Multitud de gente confinada en poblaciones llamadas ciudades o pueblos, rodeada por el ejército de la ocupación, sometida a procedimientos arbitrarios y maliciosos, a cambio de una “paz” que elimina la presencia palestina y desmantela el aislamiento, árabe e internacional, de Israel y lo incrusta en la región, refuerza su posición e incluso abre la puerta para su dominio sobre la región, beneficiándose del apoyo y la parcialidad ilimitados provistos por los gobiernos estadounidenses (armas, dinero, política).

¿Cuál es nuestra respuesta y nuestro plan?

Nuestra respuesta es simplemente apegarnos al Programa Escalonado (el Programa Nacional), el programa del retorno, la autodeterminación y el Estado independiente.

En cuanto a nuestro plan para transformar nuestro programa en tareas combativas en las filas nacionales, entre las masas, en las instituciones nacionales, en los territorios ocupados en 1967 y en 1948 y en las regiones de la diáspora y el refugio, ya lo hemos presentado en más de una ocasión al movimiento nacional palestino, al movimiento de liberación árabe y a nuestros amigos de la comunidad internacional, y hemos luchado y continuamos luchando para lograrlo. No vivimos ni un solo momento en un vacío político, sino que siempre estuvimos en el centro de la batalla en más de un eje, estos ejes constituyen una respuesta al acuerdo de Trump-Netanyahu (que ahora es el “enfoque de Trump-Netanyahu”) tal como fue presentado a la opinión pública en la conferencia dada por este dúo en el ala este de la Casa Blanca el 28 de enero de 2020.

- A nivel nacional interno:

1) Trabajamos y luchamos para rectificar y corregir las relaciones entre las facciones de la OLP, basada en la coalición, constituida sobre los principios de la asociación nacional, como alternativa a la política del individualismo y la exclusividad, la exclusión y la marginación, y para volver a la ética de la coalición nacional y su respeto a la asociación nacional; con lo cual se refuerza el significado de la unidad nacional.

2) Restablecer el Comité Ejecutivo de la coalición de la OLP, volver a armar y activar los organismos que refuerzan su vínculo con el movimiento de masas y los ámbitos del trabajo político y diplomático, como el Departamento Político, los departamentos de Asuntos de los Refugiados y de la Cultura, la Educación y la Información, y las organizaciones populares.

3) Reformar el Consejo Administrativo del Fondo Nacional de la OLP como
Fondo Nacional para nuestro pueblo, cuya función es brindar financiación a las instituciones de la OLP, sus facciones y sus organizaciones, según establezcan las decisiones tomadas por el Consejo Nacional, obligatorias para el Comité Ejecutivo, para reforzar la resistencia de nuestro pueblo, sus organizaciones, sindicatos, asociaciones, partidos y fuerzas políticas.

4) Avanzar hacia el fin de la división y restaurar la unidad interna sobre bases democráticas, mediante elecciones generales y democráticas, para la presidencia de la Autoridad Palestina, el Consejo Legislativo (de la Autoridad Palestina) y el Consejo Nacional (de la OLP), según el sistema de representación proporcional con un mínimo del 1%, y según fue acordado a nivel nacional y consagrado en una ley electoral vinculante; que el Consejo Nacional celebre elecciones para su nuevo Comité Ejecutivo y sus comités parlamentarios, posibilita la unificación de nuestro pueblo en la institución, el programa y los derechos, lo cual refuerza la posición representativa de la OLP como único y legítimo representante de nuestro pueblo, marco general para todas las facciones de acción nacional, instituciones de la sociedad civil y sus corrientes políticas en sus diversas direcciones, bajo el techo del Programa Escalonado, el programa del Consenso Nacional, el Retorno, la Autodeterminación y la Independencia.

La unidad nacional, basada sobre fundamentos firmes, democráticos, institucionales y programáticos, en consonancia con los valores, conceptos y principios de la coalición y la asociación nacional en esta etapa, que es la etapa de la liberación nacional como alternativa al monopolio, la exclusividad, la marginación y la exclusión, es un paso obligatorio para asegurar la victoria en la batalla para derrotar el “enfoque de Trump” y fortalecer el hogar palestino, el movimiento nacional, el movimiento popular, y brindar garantías para cubrir los huecos por donde se infiltran intentos de manipular la situación interna palestina, crear divisiones en sus filas y convertir su causa nacional en un mero instrumento para guerras y conflictos regionales, nuestro pueblo es arrojado a ello a expensas de su causa y sus derechos nacionales, que es su máxima prioridad, no hay otra prioridad por encima de ella.

- A nivel político:

Nuestro programa se basa en los pasos que nos retiran de Oslo y sus acuerdos y nos liberan de sus restricciones y obligaciones, con el interés de trabajar y luchar por las tareas del Programa Nacional, también reafirmado en las decisiones del Consejo Central de la OLP el 5/3/2015, tanto estas decisiones como su desarrollo fueron reafirmadas también en las decisiones del Consejo Nacional el 30/4/2018, y cuyos detalles son los siguientes:

1) Anunciar oficialmente la suspensión de los Acuerdos de Oslo y el Protocolo Económico de París y comunicarla mediante nota oficial al Estado ocupante, organizaciones internacionales y regionales, como la Organización de Naciones Unidas, la Liga de Estados Árabes, la Corte Penal Internacional, la Corte Internacional de Justicia y el Consejo Mundial de los Derecho Humanos, entre otras.

2) Quitar el reconocimiento al Estado ocupante (Israel) hasta que reconozca al Estado Palestino completamente independiente y soberano con su capital, Jerusalén, dentro de las fronteras anteriores al 5 de junio de 1967; y detener completamente el asentamiento colonial, en virtud de la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad, de fines de diciembre 2016, aprobada por unanimidad.

3) Detener completamente la coordinación de seguridad con las autoridades de la ocupación, en todos los campos y en todas las formas, y dar orden a los servicios de seguridad palestinos de proteger a nuestro pueblo contra las acciones agresivas de las fuerzas de la ocupación y las hordas de colonos.

4) Comenzar a aplicar el plan para desconectarse de la economía del Estado ocupante, tal como fue elaborado por los Comités de Estudio, designados por el Comité Ejecutivo, en uno de los cuales participó el actual primer ministro de la Autoridad Palestina, Mohammad Shtayyeh, autor de la propuesta para dejar de utilizar el shekel (moneda israelí) en el contexto del boicot económico contra Israel.

5) Detener la coordinación de seguridad con la CIA, practicada con el pretexto de combatir el terrorismo, al mismo tiempo que EEUU califica a la OLP como organización terrorista y clausuró sus oficinas en Washington. Somos, esencialmente, un movimiento de liberación nacional, progresista y revolucionario. Es vergonzoso cooperar con una agencia de inteligencia cuya principal tarea es sabotear a los pueblos y a sus fuerzas progresistas, democráticas y de liberación nacional y a nuestras fuerzas amigas en todo el mundo.

6) Extender la jurisdicción de los tribunales palestinos a todo el territorio ocupado desde 1967 y procesar judicialmente a todos los miembros de las fuerzas de la ocupación y sus hordas de colonos que violen las leyes palestinas y perseguirlos por intermedio de Interpol y la Corte Penal Internacional.

7) Recuperar el registro de la población y el de la propiedad de la Administración Civil de las autoridades de la ocupación para reafirmar la soberanía de la Autoridad Palestina y la soberanía de la OLP y del pueblo palestino sobre sí mismos y sobre su territorio.

8) Llevar ante la Corte Penal Internacional los crímenes de ocupación, colonización, bloqueo contra Gaza, arrestos masivos, asesinatos callejeros a sangre fría y todas las violaciones a las disposiciones del derecho internacional y dar seguimiento a sus procesos hasta que los criminales de guerra israelíes comparezcan ante la Corte y reciban su justo castigo por los crímenes que cometieron contra nuestro pueblo en violación al derecho internacional y al derecho internacional humanitario.

9) Solicitar la plena membresía del Estado de Palestina en la ONU, en base a la Resolución 67/19 de la Asamblea General (de noviembre de 2012), que le otorgó la membresía de observador y lo reconoció como Estado bajo ocupación, con su capital Jerusalén, dentro de las fronteras anteriores al 5 de junio de 1967, y resolver el caso de los refugiados en virtud de la Resolución 194 que les garantiza el derecho a retornar a los hogares y propiedades de las que fueron expulsados desde 1948.

10) Solicitar protección internacional para nuestro pueblo contra la ocupación y contra la colonización.

11) Presentar ante la ONU una solicitud para celebrar una conferencia internacional para resolver la cuestión palestina, en virtud de las disposiciones legales pertinentes, y dentro de un lapso de tiempo determinado, con decisiones y resultados vinculantes, para garantizar que nuestro pueblo se libere de la ocupación y la colonización y logre un Estado independiente y completamente soberano con su capital, Jerusalén, dentro de las fronteras anteriores al 5 de junio de 1967, y resolver la cuestión de los refugiados palestinos en virtud de la Resolución 194, que les garantiza el derecho a retornar a los hogares y propiedades de los que fueron expulsados desde 1948.

12) Sobre la base de todo esto y a la vanguardia de todo esto, avanzó la resistencia popular en todas sus formas contra la ocupación y la colonización hacia una Intifada generalizada en los territorios palestinos ocupados, que conduzca a una desobediencia nacional generalizada, hasta que la ocupación y la colonización carguen sus garrotes y se retiren de cada palmo de nuestra tierra, ocupada desde el 5 de junio de 1967.

- En cuanto al nivel nacional general:

Llamamos a una conferencia nacional amplia, que reúna a los representantes de nuestro pueblo en los territorios ocupados en 1948, en los territorios ocupados en 1967 y en el exilio y la emigración, para unificar el Programa de Lucha Nacional Palestina, que asegure la unidad de nuestro pueblo y la unidad de sus derechos nacionales conforme a sus particularidades políticas, jurídicas, partidarias y otras, bajo la bandera de la OLP, nuestra única y legítima representante, para confrontar al único enemigo, la ocupación y la colonización israelí.

- Sobre el destino de la Autoridad Palestina:

Nosotros, confirmamos nuestro rechazo a disolver la Autoridad Palestina. Estamos a favor de la decisión nacional del 28/1/2020, adoptada durante la reunión de la dirigencia palestina, de modificar sus funciones para pasar de ser una autoridad engrillada por los Acuerdos de Oslo a ser una autoridad comprometida con la implementación del Programa Nacional sobre el terreno, en lo económico, la seguridad y los servicios, entre otros, para brindar a nuestro pueblo los componentes de fuerza, persistencia y estabilidad en la lucha por la independencia que está llevando a cabo, bajo la bandera del Programa Escalonado (el Programa Nacional) de la coalición de la OLP, sobre una base democrática electoral unificada.

* ¿Cómo leen ustedes la posición árabe?

** El "enfoque de Trump" marcha por dos caminos: el primero es regional y el segundo es palestino-israelí. Nosotros presentamos nuestro plan y nuestro programa combativo para confrontar dicho "enfoque" por el camino nacional palestino.

Por el camino regional, el objetivo del plan es establecer una alianza regional árabe-israelí-estadounidense para la dominación imperialista de la región, con el pretexto de combatir el terrorismo, cercar el programa nuclear y la expansión política de Irán, fuente del terrorismo y su principal respaldo, según las ecuaciones de Trump.

No es un secreto que el camino regional avanzó sobre el camino nacional palestino en la apertura de algunos regímenes árabes hacia Israel, como Bahrein, Qatar, Amman, y finalmente la reunión entre el presidente del Consejo Soberano de Sudán, Abdel Fattah Al-Burhan, y el primer ministro del gobierno de la ocupación, Netanyahu.

Llamamos a los Estados y regímenes árabes a cumplir (por lo menos) con lo decidido por la Cumbre Árabe en Beirut (2002) y en Ammán, Riyadh y Túnez, que renovaron su compromiso con la Iniciativa Árabe de Paz, que sujetó las relaciones con Israel a su completa retirada de cada palmo de los territorios árabes que ocupó durante la agresión de junio de 1967 (Gaza, Cisjordania, en cuyo corazón está Jerusalén, las Alturas del Golán, de Siria, y las Granjas de Shebaa y las colinas de Kafr Shuba, de Líbano), y que también exige el compromiso con la decisión de cortar lazos diplomáticos con los países que reconozcan Jerusalén como capital de Israel y los que trasladen allí su embajada, y continuar apoyando la causa palestina sobre el terreno (financiera y económicamente, a la luz del bloqueo israelí), en los foros internacionales, y en la lucha de nuestro pueblo por su pleno derecho a la autodeterminación, la independencia y el retorno.

* ¿Cuáles son los desafíos que plantea la nueva realidad al conflicto con el enemigo israelí?

** La nueva realidad del conflicto con el enemigo israelí no tiene precedentes. Estamos ahora enfrentando una situación en la que la posición estadounidense concuerda con la posición israelí. Es más, el embajador estadounidense, David Friedman, va por delante del gobierno de la ocupación en su extremismo contra los intereses y derechos de nuestro pueblo. Al mismo tiempo, nos encontramos ante una posición israelí en la cual coinciden la derecha con la extrema derecha y la centro derecha, e incluso con el centro, en el proyecto de anexar el Valle del Jordán y el norte del Mar Muerto e implementar lo que introdujo el "enfoque de Trump". En consecuencia, el margen de maniobra ante la situación nacional palestina es limitado y el margen de apuesta ante ello también es limitado. Lo cual nos impone, como palestinos, recuperar, como un imperativo del cual no hay escapatoria, nuestra unidad interna para poner fin a la división y construir la asociación y la unidad nacional y recuperar el principio que confirma que la participación palestina es la decisiva en la batalla y que la batalla sobre el terreno es el camino que lleva al triunfo de los derechos e impone dejar de lado todas las demás apuestas.

Cuanto más nos unimos, cuanto más nos aferramos a la posición sólida inalterable y cuanto más sostenemos nuestra firmeza, más logramos incitar el apoyo árabe e internacional hacia nuestra causa en el movimiento popular árabe, y en muchas capitales árabes, especialmente en los países del Magreb donde los signos del renacimiento nacional y nacionalista no requieren confirmación, y también logramos atraer el honesto apoyo internacional de Rusia, China y otros. Los acontecimientos y debates que tienen lugar ahora en la Unión Europea confirman que la tendencia general de los países de la Unión es acatar las resoluciones del derecho internacional, que nos garantiza nuestro derecho a liberarnos de la ocupación y la colonización. Vemos en las declaraciones de Josep Borrell, representante de política exterior de la Unión, el compromiso de la Unión con el derecho internacional y vemos su rechazo al "enfoque de Trump" como una perspectiva positiva. Vemos también una perspectiva positiva en las advertencias de la Unión a Israel en caso que comience a anexar las colonias y sobre el reconocimiento al Estado de Palestina y la actitud positiva de 107 miembros demócratas del Congreso estadounidense contra el plan de Trump y con la solución de dos Estados en base al derecho internacional y las resoluciones de la ONU. Esto, por supuesto, es lo que se cosechó como resultado de la resistencia de nuestro pueblo, su solidez, sus luchas y preciosos sacrificios.

* ¿Cuál es el horizonte respecto a las relaciones con EEUU?

** No vemos a EEUU como un bloque unificado y conectado. Más bien, lo vemos como una entidad política móvil, que reúne la administración de alto nivel, los partidos, las corrientes, las fuerzas y las actividades comunitarias. Cuanto mejor podamos leer el cuadro y el mapa, mejor podremos trazar la política correcta en más de un eje.

En cuanto al gobierno estadounidense, debemos derribar toda apuesta a la posibilidad de cambiar su postura, a menos que choque con una posición palestina sólida, inalterable y fuera de toda posibilidad de cruce con el "enfoque de Trump".

En cuanto al Congreso, estamos observando el conflicto en sus filas entre republicanos y demócratas, en las universidades y en las corrientes intelectuales políticas, y queremos que la diplomacia palestina, y árabe, sepa lidiar con este conflicto.

A nivel de la calle en EEUU, están nuestras comunidades palestinas y árabes, y fuerzas amigas, en muchos estados y ciudades estadounidenses, que en conjunto constituyen la punta de lanza de la lucha nacional allí, para revelar las verdades de la política estadounidense y desenmascarar la falsedad de las alegaciones del lobby sionista.

Es decir, estamos en una batalla compleja con EEUU, no luchamos en un solo idioma ni con una sola herramienta, sino que necesitamos más de un idioma y múltiples herramientas, y esto depende de la vivacidad de la diplomacia palestina, árabe e internacional, depende de la vivacidad de las comunidades palestinas y de la vivacidad de las facciones de acción nacional, en la forma en que interactúan con estas comunidades. Y en este punto, pedimos la revisión del estatus del Departamento de Asuntos de los Expatriados, que fue arrancado del Comité Ejecutivo de la OLP y enviado a otro sector, que le impidió ser parte de la política estratégica palestina y lo transformó en una herramienta partidaria de un solo color, al servicio de la política de la dominación y la exclusividad, a expensas de la unidad de las comunidades palestinas y su voluntad de independencia para establecer sus posiciones de forma democrática al servicio de sus intereses locales y al servicio del supremo interés nacional por los derechos del pueblo palestino a la autodeterminación, la libertad y la independencia, y de los derechos de los pueblos árabes al progreso, la democracia, el Estado de derecho, bajo el imperio de la ley y la justicia social.

 
 

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