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Entrevista exclusiva con el Secretario General del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, Nayef Hawatmeh
23 de diciembre del 2003
 

Durante su reciente estancia en La Habana, el líder del FDLP concedió una entrevista exclusiva a este sitio web y en una conversación de más de una hora y media analizó diversos temas de la actualidad palestina, como el futuro de la Hoja de Ruta, el diálogo interno y el papel actual del movimiento nacionalista árabe.

- Teniendo en cuenta que ha sido aprobado el plan Hoja de Ruta, ¿cómo el FDLP aprecia ese tema? ¿Hasta qué punto la Comunidad Internacional puede presionar para su aplicación y sobre cuáles puntos se va a apoyar el Frente para un llamado a la puesta en práctica de esa iniciativa?

Nayef Hawatmeh: El Plan de la Hoja de Ruta aprobado unánimemente por el Consejo de Seguridad es un compromiso político entre la Unión Europea (UE), Estados Unidos y Rusia, y es una consecuencia de la Intifada palestina que lleva tres años desde que se inició hasta este momento. También es una forma de protesta por parte de la UE, de Rusia y de Naciones Unidas contra el patrocinio y la exclusividad estadounidense de la cuestión del Medio Oriente y del conflicto árabe-israelí.

El plan proclama la participación de la UE, Naciones Unidas y Rusia de forma que permita superar la política norteamericana, caracterizada por su patrocinio único, especialmente en los últimos diez años, de toda la cuestión política palestino-israelí.

El Frente Democrático para Liberación de Palestina exige la aplicación de todas las resoluciones de las Naciones Unidas relativas a la causa palestina y la aplicación de la Hoja de Ruta (bajo el auspicio y el control del cuarteto), pero esa idea se enfrenta a la actitud de Sharon quien mantiene una política contraria a la búsqueda de una solución pacífica para el problema palestino-israelí.

Sharon ha puesto 14 condiciones a la Hoja de Ruta y continúa su política de usurpación del territorio palestino y su colonización por parte de los israelíes porque tiene otra Hoja de Ruta que incluye la anexión del 42 por ciento de los territorios ocupados y al mismo tiempo la inserción de Jerusalén dentro de Israel.

La administración norteamericana está de acuerdo íntegramente con las 14 condiciones impuestas por Sharon, por eso se ha paralizado la aplicación de la iniciativa, que tenía que haberse aplicado antes de finalizar este año.

En Naciones Unidas, Washington utiliza todo su poderío político, incluído el derecho del veto, para impedir cualquier condición que obligue a Israel a cambiar su política. Por ello Rusia, con el apoyo de la Unión Europea y de Naciones Unidas, presentó hace unos días un proyecto que diseña la aplicación de la Hoja de Ruta, pero Estados Unidos tiene poca fuerza moral y ha rechazado la votación sobre el capítulo séptimo de la Carta de Naciones Unidas que obliga a sancionar a Israel en caso de rechazar la aplicación del plan de paz. Es por eso que Israel lleva 55 años ignorando todas las resoluciones de la ONU, es decir desde el año 1947 hasta el momento. También podemos observar que con respecto a Iraq, Estados Unidos utilizó el capítulo séptimo de la Carta de Naciones Unidas para aprobar todas las resoluciones que sancionan a este país árabe y le obligan a actuar como Washington ha querido. Washington ha utilizado las votaciones para llevar a cabo su guerra contra Iraq, mientras Israel durante 55 años ha hecho caso omiso y ha ignorado totalmente todas las resoluciones de la ONU.

- En ese contexto que presenta, hay lo que podríamos llamar una especie de internacionalización del conflicto árabe-israelí, en el sentido de que por un lado tenemos a Estados Unidos e Israel, y a la Comunidad Internacional por el otro. ¿Considera que es válida esa apreciación?

NH: La opinión pública internacional está, en su absoluta mayoría, a favor de las Resoluciones de la ONU. En noviembre último, la Asamblea General de Naciones Unidas hizo seis votaciones que obligan a Tel Aviv al reconocimiento de los derechos de los refugiados palestinos, y a la retirada de los territorios ocupados, única y exclusivamente con la oposición de Estados Unidos, Israel y dos islotes, bajo dominio político totalmente estadounidense.

-¿Cómo valora el diálogo ínter palestino que se va a iniciar esta semana en El Cairo? ¿Considera que hay un ambiente interno apropiado para esas conversaciones y qué resultados espera el Frente de esa reunión?

NH: Nuestra delegación lleva a ese diálogo un proyecto para la unidad nacional que se presentará a todas las delegaciones palestinas asistentes a la Conferencia de Diálogo. Treinta y ocho meses de Intifada, con el fracaso de Sharon, y la ocupación de Iraq por las tropas norteamericanas han creado condiciones que nosotros esperamos que sigan favorables para lograr un acuerdo como resultado del diálogo interpalestino.

Es triste realmente destacar que la fuerza de la derecha palestina, encabezada por Arafat, obstaculice una vez más la posibilidad de lograr un acuerdo que plasme la unidad nacional palestina sobre lo que nosotros exigimos, los acuerdos de interés común y los mínimos intereses comunes.

- ¿Cual es la posición del Frente ante el documento aprobado en Ginebra? Desde su punto de vista, ¿cuáles son las debilidades de ese texto que se pretende convertir en documento oficial?

NH: Lo que se denomina el Acuerdo de Ginebra es el retroceso de una parte del equipo palestino, en relación o en comparación con todas las resoluciones de Naciones Unidas.

El acuerdo de Ginebra representa de una forma muy clara una nueva conquista para Israel porque permite y está de acuerdo con la inclusión bajo el dominio de Tel Aviv de todos los asentamientos que han construido, de todos los territorios sobre los cuales están edificados los asentamientos tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza.

También, el abandonar la defensa del derecho de los refugiados a retornar a Palestina e ignorar la Resolución 194 de la ONU que otorga total y absoluto derecho al regreso de los palestinos refugiados representa un retroceso para los palestinos y una conquista para el gobierno de Israel.

Todo eso sin duda alguna será un paso aprovechado por parte del Partido Laborista sionista que adopta un plan que puede considerarse como relativamente expansionista, pues está hasta cierto punto por debajo del plan expansionista de Sharon.

El acuerdo de Ginebra también representa un retroceso del equipo palestino respecto al propio plan de la Hoja de Ruta.

En este momento se trata de hacer pasar el Acuerdo de Ginebra como alternativa a la Hoja de Ruta y a las Resoluciones de Naciones Unidas. Por lo cual insisto en que ese acuerdo no es un terreno adecuado para la solución con Israel, ni tampoco para poder conseguir la aplicación de la Hoja de Ruta.

Cabe destacar que este acuerdo no tiene el consentimiento de las Fuerzas Palestinas ni de la dirección de la Intifada.

- En Europa hay una gran preocupación por resolver el problema de los refugiados. ¿Qué opinión le merece la intención de nacionalizar a los refugiados en los países en los cuales residen?

NH: Esa es una de las cuestiones fundamentales que el Acuerdo de Ginebra abandona, el derecho del retorno de los refugiados.

Eso coincide con el plan norteamericano de impedir el retorno de los refugiados palestinos e ignorar la Resolución 194 de Naciones Unidas.

La experiencia nos ha enseñado, a lo largo de estos 55 años, que han terminado en un fracaso todos los intentos por nacionalizar fuera de los territorios palestinos a los palestinos emigrantes.

Todos estos intentos de nacionalizar a los palestinos en los países donde puedan estar, sin duda alguna no terminarán con éxito, ni tampoco afectarán nuestras demandas de reivindicaciones del derecho al retorno.

Los refugiados palestinos llevan varias décadas fuera de Palestina, pero tienen una preparación política muy profunda, una conciencia y compromiso con la causa palestina y ese es un factor importante para impedir todas estas alternativas.

-¿Cómo valora el papel del movimiento nacionalista árabe especialmente después de la agresión a Iraq, y qué perspectivas tiene ese movimiento?

NH: El movimiento de Liberación Nacional y Progresista árabe ha sufrido o tenido que enfrentar varias guerras y varias agresiones por parte de Israel y Estados Unidos a lo largo de toda la zona del Medio Oriente.

Iraq en este momento sufre la ocupación norteamericana que amenaza la estabilidad y la seguridad de toda la región, ya que están a las puertas de los países del Golfo, a las de Siria y de otras naciones.

Eso, sin dudas, añade nuevas dificultades y problemas al movimiento de liberación y progresista árabe.

Uno de esos obstáculos, generados por la agresión y ocupación a Iraq, es que Washington, en este momento, exige de los países árabes transformar su política de forma que sea favorable a la presencia norteamericana.

Actualmente Estados Unidos trata de consagrar en toda la región su hegemonía, con Israel como socio, en todos los niveles y en todos los campos.

Ahora nuestros pueblos tienen un mayor sentimiento anti estadounidense, por lo cual nosotros pensamos que actualmente el mundo árabe es un barril de pólvora que está en situación y en condiciones de explotar en cualquier momento.

- ¿Cómo cree que influyeron los sucesos del 11 de septiembre en la causa palestina?

NH: Podía haber originado otra respuesta y otras consecuencias de las que hemos visto porque Estados Unidos estuvo en desacuerdo con la política de Sharon respecto a la causa palestina y el conflicto árabe-israelí.

Sharon consideraba la revolución y la resistencia palestina como una forma de violencia, pero Estados Unidos en aquellos momentos no estaba totalmente de acuerdo, al considerar que existía el derecho palestino de reivindicar sus derechos históricos.

Ese momento también coincide con la política de resistencia de las fuerzas religiosas, las fuerzas integristas de llevar a cabo distintas operaciones militares contra civiles israelíes.

Estados Unidos aprovechó estos actos para justificar el cambio de su postura y acusar a la resistencia palestina de terrorista.

El FDLP tiene una posición muy clara de no realizar ningún acto militar contra civiles israelíes, pero las fuerzas integristas representadas por Yehad Islamica y Hamas han mantenido la misma actitud extremista en su resistencia contra la ocupación israelí.

-¿Cómo evalúa la solidaridad con la causa palestina en Latinoamérica, en comparación con Europa?

NH: Los pueblos latinoamericanos han vivido generaciones de lucha contra la política hegemonista norteamericana. Esos pueblos observan claramente la alineación norteamericana con la política agresiva y genocida de Israel, dirigida por el gobierno de Sharon. Eso refuerza el apoyo de los pueblos latinoamericanos a la causa palestina, pero las expresiones populares que representan esa solidaridad, esperábamos que hubieran sido más elevadas porque consideramos que son pueblos que han sufrido la política norteamericana y que tendrían que expresar con mayor fuerza su actitud solidaria con el pueblo palestino y su causa.

Las expresiones de rechazo a la política israelí y de solidaridad con la causa del pueblo palestino tienen una escala mayor y una mayor intensidad en Europa que en América Latina; sin embargo, el pueblo latinoamericano observa y ve las mismas pantallas de televisión que transmiten las mismas noticias que observan al mismo tiempo los pueblos y la opinión pública en Europa.

- ¿Cómo avizora la situación política en América Latina, tras la asunción de algunos gobiernos de corte popular como los de Lula en Brasil, Chávez en Venezuela, Kirchner en Argentina y otros?

NH: Ese proceso es de una importancia estratégica mayor. Lo considero como expresión del levantamiento de las fuerzas progresistas, de las fuerzas nacionalistas, y también de la burguesía nacional de esos países. Realmente es algo nuevo en la evolución de las burguesías nacionales en los distintos países latinoamericanos.

Esa burguesía en esos países lo que está buscando en estos momentos es un mayor espacio de independencia ante la influencia norteamericana. Sin duda alguna defiende sus intereses de clases, pero también existe un interés de todo el país en esa postura, por lo cual creo que debe realizarse una revisión, una reflexión que permita la creación de otro tipo de programa de entendimiento, entre las fuerzas progresistas y las otras capas sociales y de clases que se encuentran en una situación novedosa.

La evolución de la situación actual nos señala claramente que el proceso va hacia una dirección de progreso y de avance con respecto a la independencia y a la autonomía.

Esa evolución se está llevando a cabo bajo la presión de las fuerzas políticas latinoamericanas y también como resultado de la Guerra Fría. Ya Estados Unidos no tiene las justificaciones que anteriormente esgrimía a la hora de preparar los golpes de estado en los distintos países, amenazando con el peligro de las fuerzas del progreso y la independencia.

Antes del final de la Guerra Fría y para preparar todos sus intentos de golpes de estado y los cambios de gobierno en los países latinoamericanos, Washington argumentaba la lucha contra el comunismo o la llegada al poder del comunismo. Los acontecimientos que estamos observando en la región nos dicen cada vez con mayor fuerza que esos pueblos avanzan hacia la consolidación de las fuerzas de izquierda y progresistas.

- El pueblo palestino vive rodeado por un Muro de Exclusión mientras Cuba sufre más de cuatro décadas de bloqueo por parte de Estados Unidos. ¿Qué similitudes encuentra entre la situación de su pueblo y la de los cubanos?

NH: La situación de Cuba y la de Palestina se caracterizan por tener una dirección decisiva contra la política norteamericana y la de Israel, respectivamente.

Tanto Cuba como Palestina representan la estrella que ilumina la lucha de los pueblos del Tercer Mundo. Cuba simboliza el sendero que ilumina el camino de la lucha de los pueblos latinoamericanos y del Caribe, y el pueblo palestino representa lo mismo para todos los pueblos del Medio Oriente y del mundo árabe en general.

Cuba es el sustento revolucionario de los pueblos latinoamericanos y Palestina representa el soporte de la lucha de los pueblos árabes situados en medio de un lago enorme de petróleo que tiene más del 62 por ciento de toda la reserva mundial.

Cuba se encuentra en la primera línea, en la primera trinchera en la defensa de los pueblos latinoamericanos, en su lucha por su independencia, Palestina también está en la primera trinchera, en la primera línea en defensa de la independencia de los pueblos árabes contra el neocolonialismo.

 

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