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60% de los prisioneros palestinos en cárceles israelíes sufren enfermedades crónicas
21 de enero 2015
 

El Centro de Estudios de los Prisioneros Palestinos informó que alrededor del 60% de los prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes sufren enfermedades crónicas, varios de los cuales murieron durante la detención o después de ser liberados debido a la gravedad de sus casos causados por la política de negligencia médica intencional.

El director del Centro, Rafat Hamduna, dijo que la gran cantidad de prisioneros enfermos es la consecuencia de la presión psíquica, la tortura física durante el interrogatorio, la negación de acceso a controles regulares o periódicos de la salud y la ausencia de equipos médicos, pues la administración penitenciaria continúa impidiendo al personal médico el ingreso a las prisiones.

Señaló que la política de negligencia médica de las administraciones penitenciarias israelíes además, empeoró el estado de salud de los prisioneros que también sufren grave desnutrición.

Palestinian Media Watch informó que “Cancerígenos dispositivos de bloqueo de señal [utilizados para impedir comunicaciones telefónicas] continúan imperando en las prisiones israelíes. [Estos dispositivos] emiten una radiación desconocida que causa a diario en los prisioneros el desarrollo de varias enfermedades crónicas”.

El diario ruso Pravda publicó un informe en el que Israel es acusado de inyectar peligrosos virus en prisioneros palestinos en cautiverio en cárceles israelíes. Israel había sido acusado también de usar a los prisioneros palestinos para probar nuevas drogas, según informó el sitio web oficial de Missing Peace.

Hamduna destacó que la presencia de la Planta de Energía Nuclear israelí de Dimona, en el desierto de An-Naqab [Negev], cerca de las prisiones israelíes, es la principal causa de estas enfermedades.

La Comisión de Asuntos de los Prisioneros y Ex-Prisioneros, perteneciente a la OLP, dijo que el estado de salud de varios prisioneros en la prisión israelí de Ashqalan se ha deteriorado gravemente debido a la intencional desatención médica.

La Comisión destacó el caso del prisionero Hussain Sawadeh, que está detenido desde 2002 y sentenciado a 14 años de prisión. Sawadeh, que sufre tumores cancerosos en el cuello y una enfermedad cardíaca, fue trasladado a prisión sin recibir el tratamiento necesario. Sólo le suministraron un medicamento anticoagulante y una píldora para la presión, sin posteriores pruebas.

En cuanto al caso del prisionero Ibrahim Abu Mustafa, de 32 años, de Gaza, que sufre varias enfermedades, entre ellas litiasis renal y alteraciones cardíacas, estomacales y neurológicas, la Comisión dijo que él depende de analgésicos y pastillas para dormir para soportar el dolor. Ingiere alrededor de 38 píldoras diferentes por día.

Por su parte la Asociación de Prisioneros Palestinos (APP) hizo un llamamiento urgente a las organizaciones internacionales, especialmente a la Cruz Roja Internacional, a que intervengan con prontitud para salvar la vida del prisionero Mohammad Al-Masri, cuyo estado de salud corre grave peligro. Al-Masri, sentenciado a 24 años de prisión, de los que ya ha cumplido 11, sufre hemorragias a continuación de una cirugía a la que fue sometido a causa de graves infecciones intestinales.

La APP además instó a las organizaciones internacionales y a los signatarios del IV Convenio de Ginebra a intervenir y liberar a todos los prisioneros políticos palestinos.

Un informe previo de la Comisión de Asuntos de los Prisioneros decía que, hasta finales de diciembre 2014, había en las prisiones israelíes alrededor de 6500 prisioneros políticos palestinos, varones y mujeres, entre ellos 350 niños.

Hay alrededor de 1500 prisioneros enfermos, distribuidos en las cárceles israelíes, que sufren enfermedades crónicas; todos ellos enfrentan la política sistemática de desatención médica de las autoridades penitenciarias israelíes.

 
Fuente:WAFA
 

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