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PRISIONEROS

 

Más de 75 mil palestinos arrestados desde el inicio de la Intifada de Al-Aqsa
30 de septiembre del 2012
 

En un informe publicado el 28 de septiembre 2012, en el 12° aniversario de la Intifada de Al-Aqsa, Abdel-Nasser Ferwana, director del Departamento de Estadísticas del Ministerio de Prisioneros de la Autoridad Palestina, dijo que desde el inicio de la Intifada, el 28 de septiembre de 2000, hasta hoy, se registraron más de 75.000 casos de arrestos de ciudadanos palestinos tanto en Cisjordania y la Franja de Gaza como en el extranjero. A continuación, los datos que aportó Ferwana.

La mayoría de los palestinos que permanecen en prisión, han sido arrestados durante esta segunda intifada.

Ese número incluye: más de 9.000 niños, alrededor de 940 mujeres, cientos de heridos, enfermos y discapacitados, decenas de diputados, líderes políticos, ex ministros y académicos y más de 22.000 detenidos administrativos.

Hoy languidecen en las cárceles de la ocupación 4.500 palestinos, entre ellos 198 niños, 8 mujeres, 215 detenidos administrativos, 14 diputados, además de cientos que sufren enfermedades graves, crónicas y malignas y discapacidades permanentes.

Los arrestos durante la intifada afectaron a todos los sectores de la sociedad palestina, incluidas las madres y esposas de los prisioneros y desde entonces los arrestos ya no son excepcionales o limitados a un área geográfica específica sino que nunca se detuvieron, hasta convertirse en parte de la vida cotidiana de los palestinos. No pasa un sólo día sin que se registren arrestos.

Las detenciones no se limitan a los vivos, sino que incluyen también a los muertos, ya que las autoridades de la ocupación israelí continúan reteniendo decenas de cuerpos de mártires asesinados durante la intifada y cientos más que fueron asesinados en los años que la precedieron.

La tasa de arrestos durante la intifada no fue estable, disminuyó en los últimos cinco años y a su vez aumentaron las violaciones a los derechos de los prisioneros.

Durante la intifada de Al-Aqsa, las autoridades de la ocupación israelí abrieron prisiones tales como Al-Naqab y Ofer, y construyeron nuevas como Gilboa en el Valle del Jordán y Ramon junto a la prisión de Nafha en el desierto de Al-Naqab (Negev), además de ampliar algunas cárceles y abrir nuevos pabellones, con el fin de dar cabida a la enorme cantidad de arrestados.

Al inicio de la intifada de Al-Aqsa, entre los llamados prisioneros veteranos, no había quien superara el cuarto de siglo en prisión, mientras que hoy son 23 los que superan ese tiempo en prisión, por lo cual se los llama 'generales de la paciencia', una expresión surgida durante la intifada.

Desde el comienzo de la intifada de Al-Aqsa, 79 palestinos se agregaron a la lista de mártires del movimiento de los prisioneros, los cuales murieron a causa de torturas, falta de atención médica, agresiones físicas y asesinato directo. El número total de mártires del movimiento de los prisioneros asciende a 202. Además, hay un número de prisioneros fallecidos a poco de ser liberados a causa de enfermedades heredadas de la prisión o la negligencia médica durante su encarcelamiento.
Durante la Intifada de Al-Aqsa, la ocupación israelí intensificó su política de expulsiones y deportaciones. Desde entonces, Israel ha deportado 280 ciudadanos palestinos de Cisjordania a la Franja de Gaza o al extranjero. Esta política comenzó exactamente el 10 de mayo de 2002, cuando la ocupación israelí deportó 39 ciudadanos palestinos que se habían refugiado en la Iglesia de la Natividad, en Belén, luego de mantenerlos bajo sitio durante 40 días. 13 de ellos fueron deportados a países europeos y 26 a la Franja de Gaza. Israel no ha permitido regresar a ninguno de ellos hasta hoy.

Durante la primera fase del último acuerdo de intercambio de prisioneros, la ocupación israelí deportó 40 prisioneros palestinos al extranjero y 163 a la Franja de Gaza.

La ocupación también ha recurrido a la deportación de prisioneros que han sostenido prolongadas huelgas de hambre, como el caso de Hana Shalabi, que fue deportada a Gaza luego de una huelga de 44 días.

Posiblemente en los próximos días esto se repita con el prisionero Samer Al-Barq, que ha sostenido una huelga de hambre durante 124 días consecutivos.

 

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