El presidente Mahmoud Abbas solicitó a la ONU el viernes el reconocimiento de un estado para su pueblo, en una apasionada petición a la comunidad internacional para que asuma la responsabilidad de poner fin al conflicto de seis décadas.
"Estoy aquí para decir, en nombre del pueblo palestino... que extendemos nuestras manos al gobierno y al pueblo israelí para la pacificación", dijo Abbas al organismo mundial.
"Queremos construir puentes de diálogo en lugar de puestos de control."
Dirigiéndose a los delegados, dijo, "Su apoyo para el reconocimiento del Estado de Palestina es la mayor contribución al estado de paz en la región. Espero que no tengamos que esperar largamente."
Y agregó: "La pérdida de la esperanza es la mayor amenaza para la paz, la desesperación es la vía más segura hacia el extremismo".
Abbas entregó el Secretario General Ban Ki-moon una carta solicitando la plena membresía en la ONU, la que debe considerar el Consejo de Seguridad - aunque esto puede tomar algún tiempo y EEUU se opone firmemente.
Su pedido ante el Consejo refleja una pérdida de fe después de 20 años de fracasadas conversaciones de paz patrocinadas por EEUU, principal aliado de Israel, y una alerta por la incesante expansión de asentamientos israelíes avanzando sobre tierras palestinas.
También expone la disminuida influencia de Washington en una región sacudida por levantamientos árabes y cambiantes alianzas que han llevado a Israel, a pesar de su fuerza militar, a un más profundo aislamiento.
"Nuestro pueblo continuará su resistencia popular, pacífica", declaró Abbas.
"Esta política (de los asentamientos israelíes) destruirá las posibilidades de lograr una solución de dos estados y... amenaza con socavar la estructura de la Autoridad Nacional Palestina, e incluso poner fin a su existencia."
Fue la primera vez que Abbas habló tan duramente de la perspectiva de la desaparición de la AP, destacando el dilema que enfrenta un organismo creado como un estado en espera, pero ahora visto por sus críticos como un gran municipio, que administra los asuntos civiles de las principales ciudades palestinas bajo la ocupación israelí.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, le siguió a Abbas en la tribuna de la ONU y afirmó que sólo las negociaciones directas entre las dos partes podrían conducir a un estado palestino.
El presidente de EEUU, Barack Obama, quien dijo a la ONU hace un año que esperaba que los palestinos tengan un estado pronto, dijo el miércoles que compartía su frustración por la falta de progreso.
Y agregó que sólo las negociaciones entre israelíes y palestinos, y no las demandas ante la ONU, podrían traer la paz -a pesar de una larga historia de infructuosas conversaciones de paz.
Abbas está recurriendo a la ONU a pesar de que los políticos israelíes y de EEUU han amenazado con represalias financieras que podrían paralizar la AP, que emplea a 150.000 personas.
El funcionario de la OLP Saeb Erekat, dijo que la Autoridad Palestina podría disolverse, cargando la responsabilidad por el control de toda Cisjordania de vuelta a Israel como potencia ocupante.
"Lo invitaremos a convertirse en la única autoridad desde el río Jordán hasta el Mediterráneo", dijo a Radio Israel.
En Cisjordania, los palestinos expresaron una mezcla de orgullo y de cautelosa anticipación antes de su pedido a la ONU.
Banderas y retratos de Abbas y su predecesor, el difunto Yasser Arafat, cubrieron edificios en la plaza central de Ramallah donde los palestinos esperaban una transmisión en vivo del discurso de Abbas.
"Esto es algo que deberíamos haber hecho hace mucho tiempo", dijo Khaled Shtayyeh, de 42 años, llevando una bandera palestina. "Fue detenido siempre por la presión internacional. Me siento muy orgulloso."
El peso de la historia
Un abismo de desconfianza separa a israelíes y palestinos, que sienten que su existencia está en peligro en una amarga lucha por las fronteras, la seguridad, los refugiados y Jerusalén.
Las divisiones políticas entre palestinos, y las presiones de la política interna de EEUU, donde el apoyo a Israel es fuerte, complican aún más los esfuerzos para superar las diferencias.
Las divisiones están arraigadas en una pesada carga de la historia, relatos penosamente disputados y repetidos derramamientos de sangre.
La ONU dividió a Palestina en 1947, pero los estados árabes lo rechazaron y declararon la guerra al nuevo Estado de Israel, que a su vez obtuvo más territorio de lo que le había sido asignado en el plan de la ONU y desposeyó a cientos de miles de palestinos que se convirtieron en refugiados.
Dos décadas después de que Israel se apoderara de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y la Franja de Gaza en la guerra de 1967, la OLP reconoció a Israel y redujo sus demandas de un estado en esos territorios.
Un acuerdo de 1993 firmado por el líder de la OLP Yasser Arafat y el primer ministro israelí Yitzhak Rabin estableció un plan para la autonomía palestina, que nunca se aplicó plenamente.
Israel ha continuado expandiendo los asentamientos en Cisjordania, a pesar de su desmantelamiento en la Franja de Gaza, actualmente gobernada por Hamas.
Estallaron levantamientos palestinos en 1987 y 2000, pero no lograron poner fin a la ocupación israelí ni se acercaron a la condición de Estado.
La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, dijo que EEUU continuará presionando por una paz duradera y negociada.
"Sin importar lo que ocurra mañana en la ONU, nos mantenemos centrados en el día después", dijo el jueves.
Abbas, que ha ganado nueva popularidad en el país por su plan ante la ONU, acepta que las negociaciones siguen siendo necesarias, pero sostiene que la condición de Estado pondrá a los palestinos en pie de igualdad.
Israel considera la iniciativa ante la ONU como un siniestro intento de cortar por completo su propia legitimidad.
Hamas rechazó el pedido de Abbas de la condición de estado, por considerarlo indigno.
"Nuestro pueblo palestino no ruega por un estado", dijo Ismail Haniyeh, quien encabeza la administración de Hamas en Gaza.
"Los estados no se construyen sobre resoluciones de la ONU. Los estados liberan su tierra y establecen sus entidades".
Los diplomáticos están tratando de limitar las consecuencias de la aplicación de un Estado palestino.
El Consejo de Seguridad podría dilatar la acción respecto a la petición de Abbas, dando a la mediación del "Cuarteto" - EEUU, Rusia, Unión Europea y la ONU - más tiempo para elaborar una declaración que podría convencer a las dos partes de volver a la mesa de negociación.
Sin embargo, el Cuarteto, cuyos embajadores se reunieron de nuevo el viernes, ha pasado meses tratando de ponerse de acuerdo sobre una declaración aceptable para las partes.
El canciller italiano Franco Frattini dijo que el Cuarteto esperaría los discursos de Abbas y Netanyahu antes de proponer "algunas pautas, puntos clave, e incluso algunas líneas rojas".
"Es mejor tener uno o dos días más, en lugar de acelerar y tener una declaración débil", dijo.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha propuesto que la Asamblea General vote para asignar a los palestinos [la categoría de] un "Estado no miembro", mientras se reactivan las conversaciones de paz directas.
Israel rechazó la idea.
"Un estado palestino debería ser el resultado de las negociaciones, lo que significa que un estado palestino debería marcar el fin del conflicto y el cese de los reclamos", dijo el secretario de gabinete de Netanyahu, Zvi Hauser, a la Radio del Ejército de Israel.
Fuente: Maan News Agency
Traducción: Beatriz Esseddin
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