El Ministerio de Asuntos de los Prisioneros y los Liberados, pidió a organizaciones jurídicas locales e internacionales que difundan las noticias sobre las prácticas inhumanas dirigidas contra prisioneros palestinos en centros de interrogatorios, por parte de las autoridades israelíes.
El Ministerio afirma que todo lo que ocurre en esas sedes representa una clara demostración del rechazo, por parte de los ocupantes israelíes, a respetar las convenciones, los pactos y los acuerdos internacionales respecto a los derechos humanos en tiempos de guerra y de “crisis”.
Esta toma de posición del Ministerio llega a continuación de las declaraciones de algunos prisioneros que han sufrido agresiones y castigos variados a manos de militares e inspectores de policía israelíes, sobre todo en la fase del arresto y los interrogatorios.
El Ministerio envió abogados a varias cárceles y centros de detención israelíes, reuniendo testimonios bajo juramento, que se detallan a continuación.
Mahmoud Abu Turk, 29 años, de la ciudad de Hebrón (Al-Khalil), arrestado el 2 de septiembre 2010, contó que durante la inspección en su casa, a la una de la noche, realizada por una unidad canina del ejército israelí, fue atacado por los perros, y el resto de los miembros de la familia fueron golpeados.
Tareq Fathi, de Nablus, nacido en 1992, arrestado el 20 de junio 2010 a las cinco de la mañana en su domicilio, contó a los abogados del ministerio que fue golpeado tanto al momento del arresto como durante el trayecto en jeep, en el que fue golpeado en la cabeza con fusiles y linternas hasta hacerlo sangrar. Al llegar al cuartel de Hawara fue visto por un médico, que sin embargo no ha considerado necesario asistirlo, y es más, fue expuesto al sol por 2 horas con las manos atadas. El prisionero presentó una protesta a la Cruz Roja Internacional contra los militares israelíes.
Yousef Said Batran, de Beit Amr en Al-Khalil, arrestado el 21 de agosto 2010, informó a los abogados que los militares israelíes lo golpearon en la cárcel: en particular uno de ellos que realizaban el “interrogatorio” le arrojó una silla en la cabeza, además de la golpiza en todo el resto del cuerpo para arrancarle “confesiones”.
Andel-Aziz Halabiyya, de Abu Dis, arrestado el 7 de octubre 2009, fue primero golpeado en el jeep de los militares israelíes, luego, llegado al cuartel de Abu Dis, fue sentado en el barro y al frío, mientras frente a él los militares comían manzanas y... al terminar le tiraban a la cara los troncos!
Fadi Moustafa Sader, de Al-Khalil, fue arrestado el 3 de julio 2010. Sufrió violentas golpizas en la cárcel, a pesar de que su salud no era buena. De manera que esta última fue decididamente empeorada, hasta llegar a sufrir convulsiones y una crisis nerviosa, sin que por ello le haya sido garantizada la asistencia.
Tamer Al-Atrash, también de Al-Khalil, arrestado el 10 de agosto 2010, declaró que en la cárcel los militares, lo han golpeado en cada parte del cuerpo, provocándole heridas y escoriaciones.
Salamah Marwan Abdel-Jawad, del campamento de refugiados de Askar (Nablus), que fue arrestado el 14 de febrero 2010, dijo que los militares israelíes, al momento de su arresto, lo golpearon con puñetazos y patadas, y además con culatas de fusiles. También él, como los otros, no recibió atención [médica] necesaria.
Yousef Khalil, también de Nablus, fue arrestado el 15 de octubre 2009 en la barrera del campo de refugiados de Shufat (Al-Quds). Fue golpeado con fusiles hasta hacerlo caer al piso. Luego lo desvistieron y continuaron golpeándolo hasta provocarle serias heridas en varias partes del cuerpo. Después de haberlo hinchado a golpes, los militares israelíes los arrastraron por la tierra y lo subieron a un jeep para llevarlo a la cárcel de Maskubiyyeh.
Traducción: Beatriz Esseddin